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El 46% de los brasileños dice que apoyaría un golpe militar
El descrédito de la clase política, desnuda por las revelaciones de la operación “Lava Jato”, es enorme. Las instituciones mejor valoradas son las Fuerzas Armadas, la Policía Federal y las iglesias.
EL PRINCIPIO. En las manifestaciones de 2015 se comenzó a observar el respaldo de ciertos grupos sociales a un golpe en Brasil. Hasta entonces, se lo consideraba un fenómeno marginal. Ya no.
El 46,3% respondió afirmativamente a la siguiente pregunta: "¿Se justificaría que los militares tomen poder a través de un golpe cuando hay mucha corrupción?".
Desconfianza
Entretanto, el 47,8% de los 2.500 consultados en todo el país respondió negativamente.
Asimismo, el 53,2% de los brasileños darían su apoyo a un golpe en caso de que se desate un brote de violencia incontrolable.
"Lo que hay es una desconfianza radical y absoluta en las instituciones", puntualizó Avritzer.
Mientras los partidos y el Congreso recogen bajos índices de aprobación en el estudio, las Fuerzas Armadas reciben el 61,1% de confianza, la Policía Federal el 63,1% y las diferentes iglesias, el 63,8%.
La alta credibilidad de los militares es contemporánea a las cada vez más frecuentes declaraciones sobre asuntos políticos del comandante del Ejército, Eduardo Villas Boas.
Además, el presidente, Michel Temer, ha designado a dos militares en puestos importantes de su Gobierno. El general Sergio Etchegoyen fue nombrado al frente del Ministerio de Seguridad Institucional y el general Joaquim Silva e Luna, en Defensa.
Este último lamentó la crisis de "valores" que se observa en el país y se refirió al sondeo al destacar el "elevado índice de credibilidad de las Fuerzas Armadas".
Desde 2014 se lleva adelante la operación "Lava Jato", que es el proceso contra la corrupción más amplio de la historia del país y que, con sus revelaciones, terminó de hundir a la clase política en el descrédito.
Este repercutió en varios países de la región, y en Brasil llevó a la cárcel a importantes empresarios y dirigentes políticos, entre ellos el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El fiscal de ese proceso, Deltan Dallagnol, dijo ayer que "los brasileños estamos presos del círculo vicioso de la corrupción".
Brasil vive una "crisis de representatividad" debido a los manejos ilegales que alcanzan a casi todo el sistema político, prosiguió Dallagnol.
"El dinero invertido en campañas carísimas permite que cualquier candidato aparezca un ángel, lo cual tiende a perpetuar a los corruptos en el poder", denunció ayer el joven fiscal de Curitiba, al hablar en un evento realizado en Río de Janeiro.
| Agencia ANSA y Ámbito Financiero |


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