17 de mayo 2016 - 00:00

El actual es un año de crisis y oportunidades en los mercados

(Primera parte)

 Me pareció en esta oportunidad interesante compartir con mis lectores de Ámbito Financiero una entrevista que me hiciera un trader mexicano que colabora con uno de los blogs de economía más leídos en México. El material se ha publicado en México en diferentes medios en dos partes, aquí va la primera parte.

Allan Ramírez en adelante (AR) y Roberto Ruarte en adelante (RR)

Allan Ramírez: Roberto, dinos ¿Cómo lucen los mercados bursátiles los últimos años y por qué ahora es preocupante?

Roberto Ruarte: Creo que desde 2009 a la actualidad hemos tenido un gran escenario deflacionario, gran caída de commodities que hicieron sus picos entre 2008 y 2011 y han protagonizado grandes caídas en alimentos, metales básicos, metales preciosos y también el tema de energía. El único mercado que ha inflacionado es la Bolsa americana que mientras los commodities perdieron en muchos casos más del 50 por ciento de su valor, la Bolsa ha ganado más de un 200 por ciento de su valor, con un superdólar americano contra todas las monedas. Claramente los principales beneficiarios de los QE de EE.UU. y luego de Europa han sido las Bolsas a donde se ha ido el dinero. Creo que ha generado una burbuja que está próxima a estallar.

A.R.: ¿Por qué decidiste llamar al 2016 el año Fibonacci y qué similitudes y diferencias tiene con otras crisis económicas?

R.R.:
Los mercados se mueven por ciclos, y por psicología de masas en general en donde los participantes pasan de una depresión a una euforia total. Con recesión y con números muy malos de la economía, nadie recomendaba en 2008-2009 comprar Bolsa americana con un Dow Jones en 6.700 y S&P 500 en 666 puntos, no era nuestro caso como está registrado en entrevistas que decíamos que en 2009 empezaba un ciclo alcista de varios años positivos para las Bolsas. Ahora estamos en lado opuesto con Estados Unidos, país que supuestamente está generando números crecientes de generación de empleo, inflación controlada y crecimiento de la economía; la mayoría piensa que es seguro invertir en EE.UU., pero ahora estamos ante un mercado sobre valorado con un Dow Jones que tocó 18.350 y un S&P 500 que tocó 2.134 puntos, esto es más del 200 por ciento arriba de los pisos de hace 7 años, y por lo tanto también nuestra opinión es diferente, actualmente estamos en un claro proceso de distribución en equities que genera tal como el olivo a una gran sacudida probablemente en la segunda parte de este 2016.

Las similitudes estadísticas encuentran que 2016 tuvo un primer día malo, una primera semana mala (la peor de su historia) y un primer mes malo, el peor desde 2009, algo similar a lo ocurrido en el año 2008 que también fue un año electoral en EE.UU.

Es un año fibonacci porque en regresión en 2016 se cumplen 5 años de la crisis europea, 8 años de la crisis de Lehman Brothers, 13 años del cambio de humor del año 2003, 21 años del efecto tequila mexicano de 1995 y 34 años del peor momento de mercados emergentes de 1982, y del piso o valle histórico. Tiene similitudes con el otro gran año fibonacci 2008, que en regresión tuvo 5 años de 2003, 8 años del techo de la burbuja tecnológica, 13 años del efecto tequila también y 21 años del piso histórico nominal de 1974 luego del escándalo político Watergate en EE.UU.

La secuencia de fibonacci es aquella cuyo número es igual a la suma de los dos anteriores 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34 ,55, 89, 144 con muchas e interesantes propiedades, 5, 8, 13, 21, y 34 años de que precedieron o antecedieron a grandes crisis y cambio de humor en los inversores, indican que en 2016 puede suceder algo similar, de hecho ha estado ocurriendo.

A.R.: ¿Por qué consideras que mayo es un mes clave en el año fibonacci? Y hasta qué nivel podría desplomarse Wall Street en tu pronóstico?

R.R.:
El año 2008 que fue un fibonacci, tuvimos un bull market del petróleo y un bear market rally en las Bolsas que terminó en mayo. En otras crisis los techos han sido en el mes de agosto, como el crash de 1987, creemos que entre mayo y agosto entramos en un período en donde el olivo puede sacudirse y caerse las aceitunas. Creo que Wall Street está terminando de acuerdo a mi técnica de análisis Elliott Wave cinco ondas desde 2009 y esto además cinco ondas desde el piso del año 1941 una onda III de largo plazo y la onda IV puede ser fuerte, de hecho es de un grado mayor al de 2008, en tiempos debería ser rápida, pero en precios muy severa como ocurrió al menos en 2008 donde la Bolsa se desplomó más de 50 por ciento en sólo 5 meses. El segundo semestre de 2016 puede ser similar al de 2008, pero del mismo modo que 2008 guió a una gran oportunidad de compra, creo que la del 2016 también lo hará, aunque alternará el protagonismo, el 2008-2015 fue EE.UU. y dólar, a partir de 2017 serán commodities, Bolsas y mercados emergentes.

A.R.: ¿Qué escenario planteas para este mes y el siguiente en los índices bursátiles S&P 500, Dow Jones e IPC?

R.R.:
En análisis técnico, me parece que el IPC está realizando un movimiento postriángulo o una cuña para terminar la secuencia desde los pisos de 1995. El triángulo es una figura que podría haber comenzado con el primer techo de EPN en enero de 2013 y haber terminado el año pasado o comienzos de este año, y faltarle lo que se llama up-trust a nuevos máximos que pueden ir desde niveles de 50.000-52.000 puntos y darnos un techo de carácter épico y luego un cambio de tendencia, si fuera cuña veríamos nuevos máximos marginales donde 47.000-47.500 estaría bien. Tanto el IPC, el Dow y el S&P 500 podrían debernos un nuevo máximo a los vistos en abril-mayo, un último movimiento para generar una última gran euforia y recién allí producirse tales techos épicos, pero el otro escenario es que si ciertos soportes ceden los techos pueden haber sido en ondas 5 en falla muy cerca de alcanzar máximos, recordemos que el IPC hizo 46.307 contra los 46.554 de máximos históricos, el Dow 18.168 contra los 18.351 de máximos históricos y el S&P 500 2.111 contra los 2.134 puntos, estuvimos a menos del 1% de los máximos históricos, lo ideal es que sean alcanzados para generar la euforia final, enfatizando que si rompe ciertos soportes los techos ya habrán sido vistos.

A.R.: ¿Los bancos están muy expuestos a derivados, sobre todo en el sector del petróleo. ¿En qué punto se encuentran los ETF que representan a los bancos como el FAZ o el XLF y qué podría suceder con estas instituciones financieras?

R.R.:
Lo más preocupante de los bancos es que si bien el Dow, el S&P 500 y el Nasdaq fueron a nuevos máximos arriba de los de 2007-2008, los bancos no sólo no pudieron sino que en su recuperación fallaron medidos por su índice XLF en el 62% exacto de la caída de 2007 a 2009. Adicionalmente la subida desde el 2009 al 2016 fue en tres movimientos y eso es contratendencia, lo que deja al mercado muy vulnerable que la caída pueda ir debajo de los niveles de 2008-2009; si ello ocurre obviamente habrá que andar con mucho cuidado con los bancos, sobre todo aquellos que estén muy apalancados con empresas petroleras, porque si bien el petróleo ha dado un respiro creemos que desde la zona de u$s 46-58 aún veremos una caída a u$s 20 y eso implicará que muchos bancos tendrán problemas y eso castigará mucho los precios de tales índices.

A.R.: ¿Qué estás observando en el índice dólar y qué crees que suceda con el peso mexicano en esta crisis?

R.R.:
Dos cuestiones que van por caminos distintos, pero que confluirán en 2017.

En 2016 termina para mí el ciclo de 8 años del superdólar, será el último año de subida del dólar contra todas las monedas, incluido el dólar peso mexicano. Sin embargo, creo que primero el dólar hará techo con las monedas centrales y si se produjera la crisis que presagia la secuencia de fibonacci, el dólar peso sufrirá por última vez, dominado por los miedos ir a niveles irracionales, ya que el mercado lo maneja la emoción no la razón, del mismo modo que en 2008 la emoción lo llevó desde 9,95 hacia 15,68 y muchos no pensaban que ello podría simplemente ocurrir, los miedos de la crisis de 2008 generaron un alza al dólar muy importante que terminó recién en marzo de 2009 aquí puede pasar lo mismo con el dólar peso y que veamos niveles arriba de 20 pesos. Sin embargo, una vez que termine la crisis si viene idealmente en el último trimestre a partir de 2017 tendremos tres o cuatro años de revaluación del peso mexicano probablemente como ocurriera después de los años fibonacci 2009-2010-2011 fue revaluación del peso, por ejemplo en términos reales y nominales.

Con respecto al dólar como moneda en un principio de crisis quizás sea de refugio el dólar y eso empuje a debilidad de todas las monedas, pero en algún momento al ser EE.UU. el protagonista de la crisis eso debe generar una repatriación de capitales y salida de Bolsa a euros, yenes, etc. que implique el cambio de tendencia y cambio de ciclo, de dólar firme a dólar débil para el período 2017-2024 como marcan los ciclos de hace más de 30 años que lleva el dólar contra la canasta de moneda, a partir de 2017 toca dólar débil.

A.R.: ¿Por qué crees que se aproxima en los próximos años un gran auge en los commodities?

R.R.:
Hay una correlación que nunca ha fallado, dólar firme-commodities débiles, dólar débil-commodities y mercados emergentes muy firmes, así fue el período 2003-2008 y creemos que lo será el período 2017-2021. Los commodities en términos del modelo de Elliott han hecho un patrón casi completo de un ABC gigantesco; en realidad la subida desde febrero que hemos tenido es mejor visto no como la salida de los commodities sino como una onda IV de Elliott con la caída de la Bolsa americana si se produce veremos la última caída de commodities y allí un piso muy importante, que puede generar una gran recuperación desde 2017 a 2021. Es decir, si focalizamos el petróleo no sería descabellado pensar que esta recuperación desde u$s 26 termine en algún momento entre mayo-julio entre u$s 46-58 para ir debajo de u$s 26 a u$s 20 y desde 2017 empezar una gran recuperación del petróleo de varios años más hacia la zona de u$s 80 como parte de un gran bear market rally de su ciclo de largo plazo.

No se pierdan la segunda parte de esta interesante entrevista con el experto Roberto Ruarte y su opinión en cómo poder sacar provecho de esta gran crisis.

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