22 de febrero 2022 - 00:00

El año arrancó con un déficit primario de $16.698 millones

Martín Guzmán
Martín Guzmán

De cara a un acuerdo con el FMI, tal vez los primeros números del año no resulten tan alentadores. En enero el Sector Público Nacional registró un déficit primario de $16.698 millones, debido sobre todo a una merma en los ingresos, que cayeron en términos reales frente a la inflación, y gastos que subieron por encima de esa variable. Si se toma el pago de deuda, se registró un déficit financiero de $150.664 millones.

El deterioro de las cuentas a nivel de ingresos y gastos primarios fue del 169,4% respecto de igual periodo del 2021. En esa oportunidad hubo un superávit de $24.974 millones.

De acuerdo con la información del Ministerio de Economía, en enero se registraron entradas por un total de $895.591 millones, una cifra que representó un incremento nominal del 47,8%, pero con un a baja de 2,3 puntos por debajo de la evolución de los precios. De ello, los ingresos tributarios sumaron $819.018 millones lo que marcó un crecimiento nominal del 49,5%, todavía debajo de la inflación que fue del 50,1%. Por otro lado, las Rentas de la Propiedad aportaron $40.375 millones, con una mejora de solo 11% nominal; Otros Ingresos Corrientes, $34.734 millones, con una suba del 76,5%; e Ingresos de Capital, aportaron $1.410 millones, con una caída nominal del 21,5%.

Por otro lado, los denominados Gastos Corrientes totalizaron $912.279 millones, con una suba nominal del 56,8%, claramente por encima de la evolución de los precios en enero. De ellos, las Prestaciones Sociales se llevaron $519.738 millones (+57,2%); Subsidios Económicos, $85.266 millones (+49,6%); Gastos de Funcionamiento, $161.599 millones (+56,1%); Transferencias a Provincias, $28.811 millones (+35,7%); Transferencias a Universidades, $27.459 millones (+55,1%) y otros Gastos, $27.756 millones (+54,3%). En tanto los gastos de capital fueron por $61.650 millones, con un incremento nominal del 83,2% respecto de enero del 2021.

El Palacio de Hacienda explicó que la expansión del gasto “se ve impulsada por la inversión de capital y por las diferentes medidas de inclusión y contención social del Gobierno Nacional”.

También señala que “en cuanto al incremento de la Inversión Real Directa, se destaca la inversión realizada por la Dirección Nacional de Vialidad para la construcción y mantenimiento de autopistas, rutas y autovías (+$2.733,1 millones), y las erogaciones del Ministerio de Educación para la implementación del Plan Federal Juana Manso (+$1.896,0 millones)”.

En relación a los subsidios energéticos, se señala que la asistencia a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA) fue de $24.795 millones, en el marco del programa Formulación y Ejecución de la Política de Energía Eléctrica y los mayores pagos del programa de Formulación y Ejecución de Políticas de Hidrocarburos por $3.084,4 millones, principalmente por las mayores erogaciones en el marco del programa Plan Gas.

Las grandes diferencias, tal vez, al inicio del año lo marca el pago de deuda. Según indican los datos oficiales, en el primer mes del 2022 se abonaron intereses por $133.966 millones, con lo cual, sumado al resultado primario, dejó un quebranto total de $150.664 millones. El déficit financiero creció la extravagante cifra de 4.871,9%, respecto del 2021, cuando solo había sido de apenas unos $3.000 millones.

Las cuentas de enero empezaron a marcar cierto deterioro respecto del 2021, un año en el que el Gobierno contó con los ingresos extraordinarios de la soja, que incrementaron notoriamente los ingresos de los derechos a la exportaciones y del Aporte Solidario. Por otro lado, el año pasado, Martín Guzmán mantuvo a rienda corta los gastos en la primera mitad del año como para hacer un colchón que después volcó en la segunda mitad en la etapa electoral.

Dejá tu comentario