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El año que marcó la vuelta de la tecnología
• LA CAMPAÑA 2016/2017, CON MÁS ROTACIÓN ALCANZARÍA LOS 130 M/T
Las campañas tienen mejores perspectivas, prevén más aplicación de insumos para crecer en productividad y cuidar los suelos. Ganan terreno los herbicidas más allá del glifosato.
Pelea. La expansión de las malezas resistentes está cambiando los planteos productivos y las firmas de insumos están respondiendo con nuevos productos y formulaciones.
Justamente en esta misma línea se expresa Sebastián Camba, gerente de Marketing de FMC: "Sin lugar a dudas vemos por parte del productor una mayor tendencia a invertir en tecnología y entendemos que está cuidando la sanidad de los cultivos para crecer en rendimientos, esto no sólo en soja como sucedía en campañas pasadas sino que el aumento de las áreas destinadas a maíz y trigo en la presente campaña son un claro ejemplo. Consideramos que el mercado de agroquímicos tendrá una recuperación de entre el 5 y el 7% respecto al año anterior, alcanzado para fin de año una facturación de alrededor de u$s2.500 millones".
Básicamente la apuesta está es que crezcan las ventas de herbicidas que vienen de la mano de la expansión de las malezas resistentes y tolerantes al glifosato pero también se pronostica que crecería el uso de fungicidas por el incremento del área destinada a los cultivos de invierno y más inversión en soja. Finalmente respecto a los insecticidas queda en duda la incidencia de las plagas durante la campaña.
Asistencia ténica
"El productor recuperó algo de competitividad en los últimos meses y tal como es su tradicional espíritu retoma el camino de la inversión para crecer, ahora puede pagar mejor por la tecnología porque se han quitado algunos costos distorsivos, pero claro, hay camino por recorrer, el escenario parece mucho más alentador que años atrás. Apostamos a que crezcan las ventas de fungicidas, bioestimulantes y productos para el tratamiento de la semillas que en esta campaña, particularmente para el caso de la soja no están viniendo muy bien y se está recomendando una atención especial al tema para no tener problemas a futuro. Un buen arranque en soja asegura la producción a futuro y es una inversión necesaria", explicó Diego Gandulfo gerente de Marketing de Arysta LifeScience.
En este sentido todas las firmas de insumos para el campo alientan al productor a que reciba consejo profesional para planificar una campaña exitosa. Charlas, capacitaciones y jorndas a campo serán parte de la agenda de los próximos meses pero también el equipo técnico de las distribuidoras junto al de las compañías busca estar presente en el lote para hacerle frente a cualquier problema productivo.
"El conocimiento técnico, las mezclas adecuadas de herbicidas, la evaluación de su performance y la comparación económica de dichas alternativas, vuelven a ser el foco de los modelos actuales de producción hackeados por la aparición masiva de malezas resistentes al glifosato. La tendencia marca que crecería el uso de residuales y posemergentes", detalla Riguero, de Rotam.
Finalmente Florencia Missart, gerente de Marketing de Compo Expert, cuenta: "Aunque las condiciones climáticas no fueron las ideales hubo mayor aplicación de fertilizantes y esa es una clara señal del ánimo del productor de cara a la campaña. Ahora también entendemos que hay muchas nuevas tecnologías que no están siendo adoptadas porque falta conocimiento y quizás es uno de los temas por los que hay que trabajar más fuertemente, tal es el caso de la nutrición foliar una alternativa que tiene mucho por crecer en la Argentina. Al mismo tiempo entendemos que no todo es cultivos intensivos por lo que trabajamos para fomentar la nutrición también de los extensivos como es el caso del arroz que responde muy bien. En cuanto a los planes a futuro estamos trabajando en el desarrollo de un sistema de interpretación de deficiencias foliares, que pronto daremos a conocer".
Así es que las firmas de insumos coinciden en una misma visión: hay un mejor ánimo en el campo y eso se reflejará en más inversión para nutrir el suelo y cuidar los cultivos. Por supuesto que quedan problemas estructurales y de fondo por resolver, como la falta de financiación y los altos costos de transporte que pegan fuerte en la rentabilidad. De todas formas el escenario global es por lo pronto más alentador y en esta línea el productor argentino está dispuesto a responder y ya lo está demostrando.



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