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El Argentino se adelanta al Colón y abre con ópera fuerte
• Alejo Pérez dirigirá desde el domingo «Lady Macbeth de Mtsensk»
Alejo Pérez, director musical del Argentino de La Plata, durante los ensayos de la ópera de Dmitri Shostakovich.
Estrenada en Leningrado en 1934, «Lady Macbeth del distrito de Mtsensk» (tal el título completo) está estructurada en cuatro actos y tiene libreto del compositor y Alexander Preis basado en la historia de Nikolai Lescov. Dialogamos con el director musical, el maestro Alejo Pérez.
Periodista: ¿Cómo concibió la versión de esta ópera de Shostakovich?
Alejo Pérez: Quisimos rescatar todo lo que posee de violento, de grotesco y de impactante pero también apropiarnos del lirismo que tiene esta pieza de fuerza brutal. Exponer, además, el tratamiento excepcional del libreto, la descripción intensa de cada personaje, de su estrato psicológico y la inteligente construcción de los caracteres en acción.
P.: ¿Y desde el punto de vista de la forma y del lenguaje musical?
A.P.: Respetamos el esquema formal en cuatro actos y nueve escenas, que se hallan entrelazadas por interludios orquestales. En esta versión hemos unificado los actos I y II y luego III y VI, conformando un espectáculo en dos grandes partes. En cuanto al lenguaje musical sabemos de la predilección de Shostakovich por el jazz, que en la ópera está presente y además la presencia de un elemento ruso que se da a través de la utilización del folklore campesino. Lo que más sorprende de esta «Lady Macbeth» es un modernidad, su vanguardismo, su audacia, lo que hoy nos parece una enormidad ya que se trata de una ópera estrenada en 1934. Hay una serie de disonancias muy brutales. Resulta impresionante asimismo la energía que el compositor le impone. La ópera recurre a la tonalidad y la atonalidad. Hay en su construcción formaciones acórdicas muy osadas. Shostakovich quiere (y lo logra por cierto) chocar con su música, efectúa un quiebre con el centro tonal. Elige un entorno cotidiano para sacudirnos con su recursos violentos y atípicos en ese clima de normalidad.
P.: ¿Cómo es el tratamiento de las voces?
A.P.: Las voces están tratadas con un lirismo tradicional. A veces tienen un tratamiento wagneriano que en su gran expansión no interrumpen el discurso. En el uso de la masa coral es paradigmática la escena final en Siberia donde el tratamiento es el de una gran masa interpretando a los deportados. En otras partes el coro tiene funcionalidad con la acción dramática y aparece en pequeños grupos a lo largo de la obra, exceptuando en la conclusión.
P.: ¿Esta es la primera ópera de Shostakovich que dirige?
A.P.: Sí. Es la primera, aunque he dirigido mucha de su producción sinfónica. Para esta puesta trabajamos con gran parte del elenco que participó en la puesta del Municipal de Chile del año pasado y ahora contamos con una extraordinaria soprano letona que ya había asumido varias veces el personaje de Katerina. La producción escénica comulga perfectamente con el discurso musical. Hay un total acuerdo con los aspectos visuales y con lo conceptual de la puesta de Lombardero. Shostakovich es un compositor que pensaba en términos visuales no sólo en lo referente a lo teatral sino también en lo musical.
P.: ¿Qué otra cosa distingue a esta puesta?
A.P.: Es también el primer título cantado en ruso en toda la historia del Teatro Argentino de La Plata.
P.: ¿Cómo ve el desarrollo de la temporada de este año en el Teatro Argentino platense?
A.P.: Lo veo muy interesante. Estamos celebrando los 120 años de su fundación y se ha estructurado una temporada con títulos muy valiosos. Se verá después de mucho tiempo en este escenario una ópera del período barroco como «Julio César», de Haendel, se estrenará una ópera del compositor platense Osvaldo Golijov, se repondrá «Francesca da Rimini», se verá «Fausto» de Gounod, «Don Giovanni», de Mozart y «Rigoletto», de Verdi. También haremos la Octava Sinfonía de Mahler (De los mil) como una gran conmemoración de Bicentenario Nacional y los 120 años del Teatro Argentino.
P.¿Usted se reservará algunos títulos en esta temporada?
A.P.: Yo dirijo la apertura con «Lady Macbeth» y tengo previsto la conducción de la 8ª Sinfonía de Mahler. Los demás títulos se los confiamos a directores jóvenes argentinos que están aquí y en el exterior (Facundo Agudín, Andrés Juncos, Diego Masón) Creo que por muchas razones va a ser una gran temporada.
P. ¿Cómo se siente como titular de la Orquesta Estable? ¿Ha logrado el «sonido propio» del organismo?
A.P.: Estamos en camino de lograrlo. Me siento muy bien trabajando como director musical. Hay un diálogo muy fluido con Lombardero y las decisiones acerca del teatro son tomadas en total acuerdo. En cuanto a lo técnico la orquesta tiene una excelente cuerda, aunque las otras secciones son también valiosas y con ello se logra una calidad equilibrada. Aspiramos a la excelencia, como en este desafío que implica hacer la ópera de Shostakovich, en la que trabajos intensamente durante un mes, a la vuelta de las vacaciones.
P.: ¿Qué proyectos tiene para esta temporada y la que viene?
A.P.: Muchos, felizmente. Tengo previsto dirigir varios conciertos en Europa (en Estambul, Amsterdam, Madrid). Para Buenos Aires Lírica tengo que dirigir la ópera «Xerxes», de Haendel y «Aída» en el Circulo de Rosario.
Entrevista con Eduardo Giorello


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