17 de abril 2015 - 00:00

El armamento llegará antes de fin de año

 Moscú - Rusia e Irán acordaron ayer el suministro de los sistemas de misiles antiaéreos rusos S-300, que podrían ser entregados a Teherán antes de que termine el año, una transacción que para la Casa Blanca es muestra de la debilidad de la economía rusa como consecuencia de las sanciones occidentales contra Moscú por la crisis ucraniana.

"Este asunto está resuelto. Hay acuerdo y ya estamos discutiendo los plazos de suministro", declaró Huseín Dehgan, ministro de Defensa iraní, de visita en Moscú. "Acordamos que en el plazo de un mes todos los aspectos del contrato serán discutidos, el contrato será preparado y se cumplirá antes de finales de año", dijo tras reunirse con su colega ruso, Serguéi Shoigú.

La operación fue defendida por el presidente ruso, Vladímir Putin, quien recordó ayer que "las sanciones de la ONU no incluyen el suministro de estos equipos militares". Israel teme que esas baterías, que tienen un alcance de hasta 200 kilómetros, permitan a Irán contar con un invulnerable escudo antimisiles para defender sus infraestructuras vitales ante un posible ataque exterior.

Por su parte, la Casa Blanca estimó ayer que la decisión de Moscú de liberar la venta de sus misiles muestra que la economía rusa se debilitó principalmente por las sanciones occidentales debido a la crisis en Ucrania.

El portavoz del presidente Barack Obama, Josh Earnest, reiteró la "inquietud" de EE.UU. por la adquisición de Teherán de estos misiles la cual, aseguró, fue transmitida al Gobierno ruso.

No obstante, las negociaciones entre el grupo 5+1 (EE.UU., Rusia, China, Reino Unido, Francia y Alemania) con Irán por su programa nuclear seguirán adelante. Los representantes retomarán los contactos para la redacción de un acuerdo final la próxima semana en Viena, donde se reunirán los días 22 y 23.

Agencias EFE y AFP

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