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El arte gana la calle ante los ojos del espectador
Hernán Lombardi y María Kodama con la curadora Gabriela Urtiaga y el equipo de artistas seleccionados esta vez para señalizar con obras de arte el camino que va desde el Museo Xul Solar hasta la Fundación Borges.
Lombardi se refirió a Borges y a Xul Solar mientras caminaba por el circuito junto a María Kodama, y arriesgó: "Podemos fantasear con sus conversaciones mientras recorrían estas calles. Creo que todos los que caminamos por este sendero con instalaciones artísticas, los redescubrimos y entendemos mejor el legado de ambos".
Juliana Iriart presenta "Camino de Postas", una obra llamativa. La artista sembró el camino con banderas de color coral y espejos que invitan a los caminantes a interactuar con ellos. Desde unos puntos precisos marcados en las veredas es posible descubrir los espejos que dejamos atrás.
Las figuras de Adriana Minoliti se levantan sobre los postes de luz a lo largo del camino y conjugan imágenes que, si bien traen el recuerdo de las pinturas de Xul Solar, ostenten la impronta contemporánea y provocativa de la artista. Algo similar ocurre con las banderas de Daniel Joglar: son un incentivo para la memoria.
Finalmente, y más allá de Xul y la estrategia para posicionar su obra, la muestra acaba por brindarle visibilidad a la escasamente conocida relación de Borges con el arte. Para comenzar, con las obras de su hermana Norah, la autora de la portada de «Fervor de Buenos Aires» (1923), cuya influencia Borges reconoce, cuando dice: "(...) Guardé esa imagen, esa imagen deliberadamente simplificada y que mi hermana acentuó en la portada del libro, donde pinta una suerte de Buenos Aires platónico, todo con casas bajas, todas con azoteas". En el contexto de este paisaje porteño surge otro circuito. Es el Buenos Aires de los hermanos Borges que, cuando enfrentan la sencillez de los márgenes porteños, coinciden al alejarse definitivamente de los caprichos de la vanguardia. Entretanto, a la afinidad estética con Norah, se suma la de Borges con el uruguayo Figari. Así se abren nuevos caminos a la exploración a través de una nueva modalidad expositiva.
Con su sola presencia, el arte en la calle intenta seducir al espectador. La gente puede optar por dedicarle su mirada a las exhibiciones, y hacer una pausa en el camino para ver qué es eso que está frente a sus ojos.
Las visitas guiadas, los primeros jueves de cada mes a las 14, comienzan en la Fundación Borges.
A.M.Q.


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