Raúl Barboza hace 28 años que vive en París. tiene una carrera que lo pone en la cúspide de la música popular argentina. Porque supo mantenerse dentro de la tradición sin dejar jamás de mirar hacia adelante. Porque encontró su lenguaje en el chamamé y otras músicas litoraleñas siendo porteño. Porque tiene el talento como para hablarle al mundo sin dejar jamás de pintar su aldea. Virtuoso del acordeón y compositor, lo más importante de Raúl Barboza no está en la destreza técnica, ni en el chamamé que parece brotarle por los poros, ni en la originalidad de algunos de sus temas, aunque no son cuestiones menores. Lo más importante está en la capacidad que ha tenido para reformular constantemente el lenguaje de géneros que suelen ser muy estáticos en sus estructuras más localistas. Lo nuevo es un álbum en cuarteto, con Nardo González en guitarra, Roy Valenzuela en contrabajo y Cacho Bernal. A eso sumó, sólo para algunos temas, al violinista Ramiro Gallo y al percusionista Facundo Guevara. Y lo interesante del caso es que se lanzó con material nuevo, de su propia factura en la mayoría, o de otros creadores contemporáneos. Y como cada nuevo álbum de Barboza es un trabajo pieza fundamental.
Ricardo Salton
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.