El BCRA aprobó usar las reservas para pagar deuda

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El directorio del Banco Central aprobó ayer el uso de reservas para el pago de deuda pública, tal como solicitó el Ministerio de Economía de Hernán Lorenzino, pero lo hará en tramos. De los u$s 5.674 millones que se precisarán este año, ayer autorizó un total de u$s 2.180 millones, lo necesario para hacer frente a las necesidades del primer semestre.

Tal como sucedió en 2010 y 2011, el Tesoro entregará una Letra intransferible en dólares a la entidad que preside Mercedes Marcó del Pont. De esta forma, la deuda pública en poder del BCRA se incrementará a u$s 36.500 millones (casi un 78% de las reservas del BCRA), mientras que los títulos dentro del activo de la entidad ascenderán a fin de año al 37%.

Pero un dato novedoso que trascendió ayer es que el BCRA finalmente no definirá, como se había anunciado en un primer momento, el nivel «óptimo» de reservas. En vez de esto, el directorio definirá cuándo transferir reservas al Tesoro, si quedan suficientes para llevar adelante su política cambiaria. El problema es que no se determinará, y por lo tanto, tampoco se informará, cuál es el nivel adecuado que precisa el Central, ni cuál es el nivel de reservas excedentes.

El Central difundió algunas consideraciones relativas a la situación que atraviesa la economía argentina y por qué sobrarían reservas para prestarle al Tesoro. Según un comunicado de la institución, «la evaluación realizada concluyó que en la actualidad la economía argentina presenta una serie de fortalezas relativas». Entre ellas, destaca el régimen de flotación administrada, los bajos niveles de endeudamiento público y privado, la creciente participación de la deuda en manos del sector público (lo que baja el nivel de refinanciación) y las regulaciones para evitar el descalce de monedas, la vigencia de controles a los flujos de capital, las regulaciones cambiarias y las proyecciones favorables para los precios de los productos de exportación.

El artículo 14 inciso Q de la nueva Carta Orgánica, que el Congreso aprobó el mes pasado, dispone lo siguiente: «Corresponde al directorio del BCRA determinar el nivel de reservas de oro, divisas y otros activos externos necesarios para la ejecución de la política cambiaria, tomando en consideración la evolución de las cuentas externas».

Se había interpretado, y así lo dejó trascender Marcó del Pont, que periódicamente el Central estipularía cuál sería ese nivel adecuado de reservas para llevar adelante la política cambiaria. Pero no fue así. Ahora desde el BCRA explicaron que «una vez considerados los distintos criterios disponibles para la definición de reservas necesarias, así como la evaluación de los desafíos y fortalezas de la economía argentina, el directorio del BCRA determinó que existen reservas de libre disponibilidad suficientes como para efectuar la transferencia previamente mencionada», por el monto de u$s 2.180 millones.

El BCRA volverá a realizar este análisis para la transferencia de reservas del tercer trimestre y lo propio resolverá para el cuarto trimestre. Por lo tanto, directamente no informará ese «nivel óptimo», sino que evaluará si existe un nivel excedente de reservas para hacer frente a las necesidades del Tesoro para pagar deuda cada vez que se lo requieran. No se aclaró, sin embargo, por qué la evaluación se realizará en forma periódica en vez de efectuarse una vez al año.

Como había sucedido en los años anteriores, la caída en el volumen de reservas será a medida que se efectúen los pagos, por lo que no habrá una reducción de golpe. Los pagos más importantes del año serán el de Boden 2012 en agosto (por u$s 2.300 millones) y en diciembre el cupón PBI, por cerca de u$s 3.500 millones.

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