10 de junio 2016 - 00:00

El billete verde-azul

El billete verde-azul
 Siguiendo la trayectoria del petróleo, que por cierto derrapó en la jornada pasada luego de tres subas consecutivas, las acciones bajaron en Wall Street presionadas por las energéticas. El índice Dow Jones de Industriales finalizó en 17.985,19 puntos bajando el 0,11%, el S&P500 se situó en los 2.115,48 bajando el 0,17% y el Nasdaq Composite depreciándose el 0,32% llegó a los 4.958,62 puntos. Por su parte las Bolsas europeas se replegaron por segundo día consecutivo: Fránkfort perdió un 1,2%, Londres, 1,1%; París, 0,9%; e Milán, 0,8%; y Madrid, 0,7%.

El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, manifestó en una presentación en el Foro Económico de Bruselas, que los años de bajo crecimiento de la zona euro han erosionado su productividad, aumentando el riesgo de un daño permanente en su salud económica e insistiendo en su argumento de "que la política monetaria por sí sola no puede poner fin a la enfermedad del bloque. Hay muchas razones políticas comprensibles para aplazar las reformas estructurales, pero pocas de ellas son buenas razones económicas. El costo de un retraso es simplemente demasiado alto. No vamos a permitir que la inflación se sitúe por debajo de nuestro objetivo durante más tiempo del evitable, dado las perturbaciones a las que nos enfrentamos".

El dólar sobre el tapete. Hyun Song Shin, asesor económico y jefe de análisis del BPI, indicó en una conferencia en Washington, "que la fortaleza del dólar está contribuyendo a intensificar las anomalías del mercado tanto en los países avanzados como en los emergentes". El BPI representa a 60 bancos centrales y busca promover la estabilidad financiera internacional desde su sede en Suiza. En los últimos dos años, el dólar se ha apreciado cerca del 17% frente a una canasta de divisas. La decisión de la Reserva Federal de incrementar los tipos de interés en diciembre y las expectativas de que habrá más aumentos siguen impulsando al dólar y los inversores continúan con una fuerte demanda, porque la debilidad de la economía mundial está deteriorando muchas monedas. Hay razones para seguir asegurando que la política monetaria de EE.UU. es muy importante a la hora de determinar las condiciones financieras a nivel global. ¿Y las tasas? Quién sabe.

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