- ámbito
- Edición Impresa
El círculo vicioso del desempleo
Estos datos confirman la definición de la Oficina Nacional de Estadísticas (Nacional Bureau of Economic Research, NBER), en el sentido de que EE.UU. se halla en recesión desde fines del año pasado. Asimismo, los recientes datos macroeconómicos de consumo, producción, inversión y niveles de confianza continúan mostrando claros síntomas de una sostenida desaceleración en el nivel de actividad. En efecto, se estima que -luego de una caída de 0,5% en el tercer trimestre- la tasa de crecimiento del último período sería negativa en aproximadamente un 3%.
Debe destacarse que -tal como lo demuestran recientes investigaciones- el desempleo ha pasado a ser la preocupación número uno del ciudadano norteamericano. Es bien sabido que este temor retrae automáticamente los niveles de consumo lo cual, a su vez, genera un perverso círculo vicioso: fuertes caídas de ventas, disminución de beneficios y nuevos incrementos del desempleo. Dicho de otro modo, es absolutamente necesario romper este perverso esquema; en consecuencia, el combate contra la pérdida neta de puestos de trabajo ha pasado a ser la prioridad de la política económica de EE.UU.
A estos efectos, y agotada la estrategia monetaria de baja de tasas (hoy dentro del rango 0% al 0,25%), el último recurso disponible consiste en implementar fuertes políticas fiscales expansivas: básicamente, rebaja de impuestos y aumento de la inversión pública. A la luz de estos hechos, adquiere vital importancia el plan que el presidente electo -Barack Obama- está urgiendo que se apruebe en el Congreso. La inversión del mismo se estima en el orden de los 800.000 millones de dólares, nada menos que un 5,5% del producto, y tiene como objetivo la creación de tres millones de nuevos empleos. De lo que se trata entonces, no es de discutir la validez de la medida propuesta sino -más bien- su monto, velocidad y eficacia de implementación.
Una reflexión final. Es cierto que esta política aumentará sustancialmente el déficit fiscal de corto plazo, el cual se estima alcanzará en 2009 un récord histórico del orden del 8,5% del producto; pero también no es menos cierto que, de no llevarse a cabo las acciones expansivas mencionadas anteriormente, la recesión será más profunda y prolongada. Si éste fuera el caso, tanto los déficits públicos como el nivel de desempleo alcanzarían niveles sustancialmente mayores.


Dejá tu comentario