24 de julio 2017 - 00:00

El Congreso profundiza las sanciones a Rusia y siembra confusión en la Casa Blanca

El consenso logrado por republicanos y demócratas en la Cámara de Representantes puso en aprietos a asesores del Ejecutivo, que manifestaron versiones encontradas sobre el apoyo del mandatario al texto.

FASTIDIO. Ayer el presidente Donald Trump pasó factura a los legisladores republicanos. “No me protegen”, se quejó en Twitter.
FASTIDIO. Ayer el presidente Donald Trump pasó factura a los legisladores republicanos. “No me protegen”, se quejó en Twitter.
Washington - El Congreso estadounidense llegó el sábado a la noche a un acuerdo de principio para votar la semana próxima nuevas sanciones contra Rusia, Irán y Corea del Norte, una iniciativa resistida por Donald Trump.

El Senado adoptó casi por unanimidad el pasado 15 de junio una propuesta de ley de sanciones contra Moscú y contra Teherán, pero el texto estaba bloqueado desde entonces en la Cámara de Representantes, donde las negociaciones finalmente llegaron a buen término el sábado a última hora.

La Cámara votará mañana una ley sancionando no solamente a Rusia, especialmente por su presunta injerencia en la campaña presidencial estadounidense y la anexión de Crimea, y a Irán, sino también a Corea del Norte por sus recientes lanzamientos de misiles balísticos.

El texto era objeto de resistencia por parte de la Casa Blanca porque pretende atar las manos al presidente Trump para impedirle, eventualmente, levantar de forma unilateral las sanciones existentes contra el Kremlin. El mandatario, sospechoso de colusión con el Gobierno de Vladímir Putin, sería entonces puesto de facto bajo la vigilancia del Congreso.

Ante el consenso logrado en el Capitolio, controlado por el Partido Republicano, la presidencia estadounidense informó ayer que Trump apoyaría el texto. No obstante, otros asesores dijeron lo contrario, dejando en evidencia una nueva crisis interna respecto de un tema sensible como lo es el "Rusia-gate".

"Apoyamos la legislación actual y seguiremos trabajado con la Cámara de Representantes y el Senado para imponer sanciones severas contra Rusia hasta que la situación en Ucrania se resuelva plenamente", declaró ayer la vocera de la Casa Blanca, Sarah Sanders, a la cadena ABC.

Sin embargo el director de comunicación, Anthony Scaramucci, no fue tan categórico en otra cadena y no indicó claramente si Trump promulgaría tal medida en caso de que fuera adoptada. "Todavía no tomó la decisión de firmar o no la ley", dijo a la CNN.

El magnate acusó ayer a los republicanos del Congreso de hacer "muy poco" para protegerlo, y volvió a criticar la investigación sobre los supuestos lazos con Rusia de su campaña electoral. "Es muy triste que los republicanos, incluidos algunos que aprovecharon mi ascenso para llegar donde están, hagan muy poco para proteger a su presidente", escribió en un tuit sin aclarar a quiénes se refería.

Aunque el presidente se opusiera, el Congreso podría vencer su veto con una mayoría de dos tercios.

El senador Ben Cardin, un influyente demócrata en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, dijo que la legislación "cuenta con un amplio respaldo" en ambas cámaras del Congreso. "Si Trump veta la ley, podremos revocar ese veto", declaró.

Una vez adoptada por la Cámara, el Senado volverá a votar, sin duda antes de las vacaciones de mediados de agosto.

En Europa, esta iniciativa unilateral del Congreso estadounidense genera inquietud.

Un vocero de la Comisión Europea señaló que la ley en preparación "estaba principalmente motivada por consideraciones internas". "Las sanciones funcionan mejor cuando están coordinadas", advirtió y manifestó su inquietud por que las nuevas disposiciones tengan "consecuencias no deseadas".

Concretamente, el Gobierno de Angela Merkel protestó contra la inclusión, en el proyecto inicial, de sanciones contra un proyecto de gasoducto Nord Stream 2, que une Rusia con Alemania.

Agencias AFP y Reuters

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