5 de abril 2011 - 00:00

El crédito llega a usados

La financiación, clave en la mayor venta de usados. Para Alberto Príncipe, presidente de la CCA, «cuando el negocio financiero acompaña, hay grandes utilidades y éxito comercial». La oferta crediticia alcanza a modelos de hasta diez años de antigüedad.

Alberto Príncipe
Alberto Príncipe
El fuerte aumento en la venta de autos usados en los primeros dos meses del año tiene varias aristas, y una de ellas es que las entidades financieras ampliaron su oferta crediticia en materia de préstamos prendarios.

La Cámara del Comercio Automotor (CCA) anunció hace pocos días que las operaciones de compraventa de usados ascendieron a 138.819 unidades durante febrero; es decir, se registró un 28% de aumento respecto de igual mes de 2010. Y en lo que va del año son 284.151 los autos comercializados.

El presidente de la CCA, Alberto Príncipe, subrayó en diálogo con Ámbito Financiero que se trata de una «inercia del crecimiento del año pasado; si el resto de los sectores mantiene los niveles, el incremento en la venta de usados se sostendrá». Para Príncipe, en 2011 el alza final rondará en torno al 10% respecto de 2010, ya que el 28% de febrero es muy difícil de extender.

Consultado sobre los motivos del auge en la venta de coches usados, Príncipe destaca la aparición de nuevas líneas de financiación: «Indudablemente, cuando el negocio financiero acompaña al desarrollo del negocio automotor, hay grandes utilidades y éxito comercial». Y agrega: «No entiendo los motivos de los baches que aparecen, cada tanto, para interrumpir la continuidad de los préstamos prendarios. Por ejemplo, Brasil realiza un esfuerzo enorme para acompañar al sector.

Por suerte, en la Argentina hay empresarios que se dieron cuenta de que tienen que participar y no sacar el pie del plato».

Préstamos

En la actualidad, prácticamente todos los bancos privados de primera línea (como por ejemplo Santander Río, HSBC Bank, BBVA Banco Francés, Patagonia, Galicia, Standard Bank, etcétera) ofrecen herramientas crediticias para acceder a vehículos usados de no más de diez años de antigüedad.

Si bien para autos cero kilómetro se financia alrededor de un 70% del valor de la unidad, para los usados este porcentaje desciende a un nivel que oscila entre el 40% y el 60%, dependiendo de variables, como el modelo del coche y si el interesado es o no cliente del banco.

Por ejemplo, BBVA Banco Francés financia hasta el 60% de usados hasta el modelo 2008, pero hasta el 40% si el vehículo fue patentado entre 2001 y 2003. Santander Río, a su vez, tiene una diferencia de 20 puntos porcentuales entre la financiación ofrecida a clientes y no clientes, que aplica tanto a la compra de usados como de cero kilómetro. Otros, como el Patagonia, entablan un fijo del 50%.

Las tasas de interés, en tanto, están atadas a la duración del crédito. En general, el plazo máximo otorgado es de 60 meses (hay bancos que limitan a 48 meses para los casos de autos usados). Y, en este sentido, las tasas nominales a 12 meses son las más bajas y ascienden pocos puntos a medida que se suman cuotas. Así, las más ventajosas están en el orden del 20% anual y las menos favorables bordean el 30%. De todas formas, hay instituciones que reconocen otras variables al momento de fijar los intereses. Por ejemplo, el Banco Galicia beneficia a sus clientes y a quienes toman los seguros que ofrece la compañía (puede haber hasta 15 puntos porcentuales de diferencia entre los casos extremos). HSBC también propone condiciones preferenciales para los clientes que contratan la póliza de AutoScoring en HSBC La Buenos Aires.

Sin embargo, al momento de tomar un crédito, la comparación debe realizarse sobre el Costo Financiero Total (CFT) antes que sobre la tasa nominal anual (TNA), ya que el CFT incluye los gastos de otorgamiento, seguros de vida, IVA y otras comisiones. Así, un banco puede tener una TNA un punto más baja que un competidor, pero imputar porcentajes elevados de otorgamiento y cancelación sobre el monto de crédito, y obligar a los clientes a tomar costosos paquetes de productos con sus consecuentes cargos de mantenimiento. De esta forma, el gasto final que tendrá el cliente de ese banco será mayor que si hubiese cruzado la vereda, pese a la «benévola» TNA.

El CFT promedio está entre en el 40% y el 45% anual.

Requisitos

Para acceder a estos créditos se exige un ingreso neto de $ 2.500, continuidad laboral de un año y que el valor de la cuota no supere en un 30% del ingreso mensual de quien toma el préstamo. Para autónomos y monotributistas se endurecen los requisitos, que, por el contrario, se flexibilizan para los empleados en relación de dependencia que perciben sus haberes en un determinado banco (clientes plan sueldo o payroll).

Otras alternativas son los préstamos personales, que rondan el 35% de TNA y el 55% de CFT, subas que se explican en las menores garantías de pago, ya que no se constituye prenda sobre la propiedad del vehículo. También hay financieras con requisitos blandos que compensan sus riesgos con tasas que duplican, y hasta triplican, a las que están en las pizarras de los bancos privados.

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