8 de marzo 2017 - 00:00

El derrumbe de la economía deja a Temer sin esperanzas

Es el bienio más negativo de la historia de Brasil. El cuarto trimestre de 2016 fue peor que lo esperado. Ya hablan de que la recuperación recién llegará en 2018.

Necesitado. Michel Temer sufre un escaso nivel de popularidad debido a su polémico ascenso al poder y a una economía que no despega. Las últimas estadísticas complican su deseo de relanzar políticamente su gestión.
Necesitado. Michel Temer sufre un escaso nivel de popularidad debido a su polémico ascenso al poder y a una economía que no despega. Las últimas estadísticas complican su deseo de relanzar políticamente su gestión.
Brasilia - La peor recesión que haya registrado Brasil se agravó en los últimos meses del año pasado, lo que amenaza con frustrar las esperanzas del Gobierno de Michel Temer de una pronta recuperación.

El Producto Bruto Interno (PBI) se contrajo un 3,6% en 2016, informó ayer el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). En 2015, se había registrado una lectura negativa de 3,8%.

Según el organismo oficial, que elabora las estadísticas desde 1901, esos dos años fueron los peores de la historia.

Pero la peor noticia para el Gobierno es que la contracción se profundizó en el cuarto trimestre, con un declive mayor al previsto de 0,9%. En los tres meses previos, la baja había sido del 0,7%.

Brasil tiene ya casi 13 millones de personas sin trabajo y hay una cifra récord de empresas quebradas. La recesión también fue uno de los factores que contribuyeron a la destitución de Dilma Rousseff y a los bajos índices de aprobación de su sucesor, Michel Temer.

La inversión disminuyó un 10,2% el año pasado, lo que economistas atribuyen en parte a los altos costos del crédito en el país. En octubre, el Banco Central inició un ciclo de recortes de las tasas de interés desde el máximo histórico de la Selic de 14,25% y se espera que este año baje a un dígito.

La recesión ya suma dos años y es la más larga y profunda que se haya registrado en el país. La opinión de consenso entre los economistas es que Brasil saldrá de la recesión este año, pero a una tasa muy baja de 0,5%, insuficiente para reducir el desempleo.

Algunos economistas, sin embargo, están moderando sus expectativas para el crecimiento del 2017.

"Vemos un crecimiento cero en 2017, o tal vez un poco por encima de eso", dijo Carlos Kawall, economista jefe de Banco Safra, en San Pablo. "No deberíamos ver recuperación alguna este año, tendremos que esperar hasta 2018", agregó.

Tras la divulgación de las cifras, Temer dijo que "estamos poniendo la casa en orden" y enfatizó que algunos indicadores mejoraron, como la balanza comercial, inversiones extranjeras por 11.500 millones de dólares en enero, la reducción de la inflación y una mejora del riesgo país.

El ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, también presente en la reunión que congregó a decenas de empresarios, reforzó el mensaje del mandatario y aseguró que los agentes económicos deben "confiar" en el "presente y el futuro" y dejar de "mirar el espejo retrovisor".

Según el ministro, el dato del PIB divulgado hoy "se refiere al año pasado" y "es resultado de una serie de políticas" que atribuyó al anterior Gobierno de la destituida presidenta Dilma Rousseff y que, en su opinión, "llevaron a la economía brasileña a enfrentar la mayor crisis de su historia".

Agencias Reuters y EFE

Dejá tu comentario