26 de mayo 2017 - 00:00

El desalojo de “Cracolândia” afecta al presidenciable Doria

San Pablo - Las calles de "Cracolândia", en el corazón de San Pablo, parecen caminos interrumpidos de un hormiguero pisoteado. El fuerte operativo policial que desalojó el "barrio del crack" el domingo dejó preocupación, y su principal efecto fue, según sus críticos, haber dispersado el narcotráfico.

Pocas personas deambulan por las esquinas ahora controladas por la Guardia Municipal Metropolitana. Vecinos reclaman haber sido expulsados de sus viviendas de forma arbitraria y comerciantes intentan rescatar lo que queda de sus locales.

El crack llegó a la ciudad hace casi tres décadas y se convirtió en un problema de salud pública. Según la Confederación Nacional de Municipios, 193 de los 644 municipios del estado de San Pablo tienen un problema "alto" por consumo de esa droga. Y el 20% de las ciudades brasileñas están en igual situación.

"Cracolândia" se levantó en el barrio de Luz, cerca de puntos turísticos. Ganó su nombre por la gran afluencia de traficantes y consumidores (hasta dos mil en un mismo día), que tomaron sus calles con antiguos edificios habitados por personas pobres.

Estudios recientes cifran en entre 350.000 y 400.000 los consumidores de crack en San Pablo.

El operativo se está convirtiendo, además, en un piedra en el zapato para el recién electo alcalde João Doria, un empresario con aspiraciones presidenciales empeñado en demostrar que un buen gestor puede ser la alternativa a los desprestigiados políticos brasileños.

Agencia AFP

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