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El día en que el desencanto se apoderó de la política francesa
• MUCHOS APENAS BUSCARON FRENAR A LOS ULTRAS.
El atentado islamista del jueves no parece haber influido en el resultado.
AGRIDULCE. Marine Le Pen logró acceder al balotaje, pero perdió el primer lugar que le habían dado las encuestas durante meses y su futuro se presenta complejo.
Muchos votantes llegaron ayer perdidos tras una campaña en la que el "Penelope-gate" -como se llamó a la investigación por el empleo ficticio de la esposa del conservador François Fillon, que le redituó a este cientos de miles de euros de las arcas públicas durante años- y las causas contra la ultraderechista Marine Le Pen por malversación de fondos se robaron el protagonismo por sobre las ideas.
Además, las puñaladas internas entre los peso pesados del conservadurismo y el socialismo, sumadas a la irrupción del "fenómeno Emmanuel Macron", condujo al desorden en una sociedad acostumbrada a elegir entre derecha e izquierda.
"Voté por (el izquierdista Jean-Luc) Mélenchon. En otro momento me hubiese decantado por los socialistas (este año representado por Benoît Hamon), pero si los elijo no van a aportar nada", reveló Jean Baptiste en la puerta de la Escuela Maternal Ville de Paris.
Consultado sobre si consideraba que el atentado del jueves del Estado Islámico, en el que murió un policía y otros dos resultaron heridos, había beneficiado a algún candidato, analizó que "sí, probablemente a Le Pen".
Unas 300 personas, autodenominadas antifascistas, se manifestaron ayer en contra de la candidata ultra y Macron y se enfrentaron con la Policía en la plaza de la Bastilla.
A diferencia de lo que sucedía en los barrios más concurridos de esta capital, como la Avenida de los Campos Elíseos, la Torre Eiffel o el Museo del Louvre, la presencia policial en esta zona residencial fue mucho menor, observó esta enviada. Sin embargo, en cada colegio electoral un guardia municipal revisaba uno por uno los bolsos y carteras de quienes ingresaban al recinto. Julia, de 28, pese a la conmoción de los primeros días, descartó que el ataque fuera a tener un gran impacto en las urnas. "Fue muy cerca de la votación y no tuvo una gran magnitud", evaluó la mujer, que se dirigía a votar por Mélenchon.
Por su parte, Yvonne, de 60 años, puso los ojos en blanco antes de responder por quién se decidió. "Fillon", dijo, aunque no tenía "esperanzas" de que fuera a pasar a la segunda vuelta. Y mostró el souvenir de lo que para ella fueron una de las elecciones más reñidas que recuerda: un sobre pequeño, de papel madera, con una impresión -"República de Francia"- y la boletas de los once candidatos, unas simples hojas en blanco en las que sólo se leían los nombres de pila sin ningún detalle que hiciera alusión a su filiación partidaria. "Es un recuerdo, porque a partir de hoy, todo va a ser diferente", afirmó.


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