6 de julio 2018 - 00:00

El envenenamiento de una pareja vuelve a poner en tensión la relación con Rusia

Salisbury - Londres exigió ayer explicaciones a Moscú por el envenenamiento de una pareja de británicos, expuestos al Novichok, el mismo agente nervioso que se había usado hace cuatro meses contra un exespía ruso y su hija, lo que generó preocupación en la población local.

"Llegó el momento de que el Estado ruso dé un paso adelante y explique exactamente qué pasó", dijo el ministro de Interior británico, Savid Javid, tras una reunión de emergencia del Gobierno sobre este nuevo caso.

"Es totalmente inaceptable que nuestros ciudadanos sean blancos deliberados o accidentales o que se vierta veneno en nuestras calles, nuestros parques y nuestras ciudades", añadió.

El Reino Unido alertó a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), según un portavoz de Downing Street.

Los dos británicos, un hombre de 45 años y una mujer de 44, fueron internados el sábado en estado crítico en un hospital de Amesbury, una pequeña localidad del sureste de Inglaterra situada a una docena de kilómetros de Salisbury, donde el exagente ruso Serguéi Skripal y su hija Yulia habían sido envenenados en marzo con Novichok, un agente neurotóxico desarrollado por la URSS.

En aquella ocasión, Londres señaló directamente a Rusia, que negó cualquier tipo de implicación, lo que generó una grave crisis diplomática entre Moscú y Occidente. Los Skripal fueron dados de alta tras varias semanas de intenso tratamiento médico.

Moscú se defendió ayer, al asegurar que no tiene "información sobre la sustancia utilizada". El Kremlin dijo estar "muy preocupado" por "el uso repetido de tales sustancias en Europa".

"Llamamos a las fuerzas de seguridad británicas a que no cedan a los sucios juegos políticos comenzados por algunas fuerzas en Londres", declaró Maria Zajarova, portavoz de la diplomacia rusa. "El Gobierno de Theresa May y sus representantes tendrán que pedir perdón", añadió.

En tanto, el ministro de Seguridad británico, Ben Wallace, arriesgó que probablemente los nuevos intoxicados no hayan sido el verdadero objetivo del ataque y que pudieron haberse visto afectados de modo casual.

"No se cree que fueran directamente el objetivo de un ataque", señaló Wallace.

"El Estado ruso nos podría decir qué ocurrió. Son los únicos que podrían dar todas las pistas para mantener a la gente segura", añadió.

Agencias AFP, DPA y Reuters