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El equipo está convencido de lo que quiere
Argentina ya ganó los dos partidos que debía ganar frente a Georgia y Tonga, con momentos de muy buen rugby y algún que otro bache, sobre todo este pasado domingo en el Leicester City Stadium. No obstante esto, fueron cinco los tries, cosa que le dio a Diego Maradona muchas oportunidades para revolear la camiseta argentina, imagen que la televisión se encargó de capturar.
De la única manera que podría ser que Los Pumas no avancen por cuarta vez a los cuartos de final es si Tonga derrota a los All Blacks, con punto bonus, y Argentina no suma ni un punto contra Namibia. Ninguna de estas cosas sucederán en los próximos días, por lo que el equipo de Agustín Creevy puede prepararse en la tranquilidad de que en 12 días jugarán contra el ganador del trascendental partido entre Francia e Irlanda.
En Cardiff, por la forma en que viene jugando Argentina y lo poco que hasta el momento han mostrado ambos equipos, las chances están divididas, mas allá de que la gente de rugby está hablando sobre el buen nivel del equipo que conduce Daniel Hourcade.
Entre lo que más se destaca están su idea de juego, sus ganas de avanzar y lo letal que pueden ser con sus backs en funcionamiento. El concepto que elige el tucumano Daniel Hourcade es correcto, más allá de que la ejecución ha tenido altibajos. Pero lo importante es que el equipo está convencido de lo que quiere y sobre todo cómo lo quiere.
La temprana salida de Inglaterra fue triste. Siempre lo es cuando un equipo, un país, participa de una contienda como ésta. La organización del torneo ha sido impecable en todos los aspectos y hubiera sido lindo, positivo, que su equipo tuviera una mejor o más larga participación en "su" Mundial.
Si algo ha tenido esta Rugby World Cup es que el público local ha abrazado de una manera impresionante a cada uno de los 20 equipos participantes. Cuando falta menos de una semana para que termine la primera etapa y el torneo pierda 12 participantes, no baja la intensidad de las vivencias de los hinchas.
En el plano deportivo, queda por definirse el grupo del que saldrá el próximo rival de Los Pumas. Francia e Irlanda se enfrentan en Cardiff el próximo domingo, poco más de dos horas después de que termine el partido de Argentina contra Namibia.
El ganador evitará a los All Blacks, pero tendrá enfrente a unos Pumas hambrientos. Con Francia, la rivalidad eterna tiene al seleccionado argentino victorioso en el último enfrentamiento; frente a Irlanda el récord reciente es menos positivo aunque es un clásico de los mundiales.
Sea quien sea el rival, será, como venimos diciendo, un partido de 80 minutos en el que Argentina no tiene por qué entrar sin posibilidades. A medida que pasan los partidos, los conocedores de este juego de pelota ovalada ven a Los Pumas con más y más chances de sorprender al mundo.


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