La ONU anunció al mismo tiempo que unas 28.000 personas huyeron los últimos días de la región de Tikrit, más al sur, donde las fuerzas gubernamentales lanzaron una ofensiva de envergadura para expulsar al EI. La cifra se suma a los 2,5 millones de iraquíes expulsados de sus casas por la violencia, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Los milicianos yihadistas atacaron "la histórica ciudad de Nimrod y comenzaron a arrasarla con vehículos pesados", informó ayer el Ministerio de Turismo y Antigüedades en su página Facebook.
Un funcionario iraquí de esa oficina confirmó la noticia y dijo que la destrucción comenzó después de las oraciones de mediodía y que para ello se utilizan vehículos pesados.
La devastación ocurre días después de la difusión por los yihadistas de un video donde se mostró la destrucción de esculturas preislámicas en el norte de Irak.
"Hasta ahora no podemos medir la amplitud de los daños", dijo un responsable que pidió el anonimato.
Nimrod, ciudad fundada en el siglo XIII antes de nuestra era, está situada a orillas del Tigris, unos 30 km al sur de Mosul, gran ciudad del norte de Irak, controlada por el EI desde junio pasado.
"Es una de las más importantes capitales asirias. Sería un verdadero desastre", indicó Abdelamir Hamdani, arqueólogo iraquí.
Varios arqueólogos expresaron el temor de que el EI destruya otros sitios históricos. Las ciudades de Hatra, inscripta en el patrimonio mundial de la Unesco, y Nimrod, ambas situadas al sur de Mosul, están en peligro, habían advertido.
La destrucción de los tesoros de Mosul fue condenada por la comunidad internacional, y la directora general de la Unesco, Irina Bokova, pidió a la Corte Penal Internacional (CPI) abordar el caso.
| Agencia AFP |


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