- ámbito
- Edición Impresa
El euro, con potencial bajista

Este 2010 el mercado ha sido como una montaña rusa: enero con techo, luego fuerte caída, más tarde gran recuperación hasta abril, fuerte caída en mayo, y desde allí hemos tenido subas que parecían definitivas y bajas donde parecía que el mercado colapsaba.
El mercado sigue en una lucha feroz entre alcistas y bajistas, entre los toros y los osos. Los toros salieron a defender los 1.040 puntos del Sp500 y los 10.000 de Dow; ahora será el turno de los osos de defender sus resistencias en la zona de 10.450-10.700 por el lado de arriba en el Dow y la zona de 1.110-1.130 por el lado del Sp500.
La guerra por la tendencia continúa, se ganan batallas, pero no la guerra; seguimos pensando que los osos tienen una ventaja sobre los toros y que tarde o temprano los toros tendrán que capitular para ir a ver los 9.000-8.200 de Dow y niveles de 945-880 en el Sp500.
Sin embargo, si logran poner el Dow arriba de los 10.700 y el Sp500 arriba de los 1.130, serán los osos los que deberán capitular.
El escenario ideal sigue siendo un piso hacia el mes de octubre para el mercado en la zona de 945-880 de Sp500 y niveles de 8.900-8.200 de Dow, pero si las resistencias de 10.700 y de 1.130 son superadas, el mercado podría haber retomado su tendencia alcista de fondo en fuerza desde marzo de 2009 desde los mínimos de 9.610 y desde los 1.010 puntos vistos a comienzos del mes de julio.
En esta nota nos ocuparemos de la relación euro-dólar. Muchos analistas consideran que si el dólar sube es porque las Bolsas se caen y viceversa: si el dólar baja y sube el euro, eso es una buena noticia para las Bolsas. La historia no avala para nada esta línea de pensamiento; hemos tenido grandes subas bursátiles con dólar firme, como fue el período 1993-2000, hemos tenido grandes caídas bursátiles con un dólar débil como fue en 2000-2003, para citar algunos ejemplos.
Euro
Por lo tanto, el análisis que brindamos aquí es independiente de la definición que podrían tomar las Bolsas de valores. El euro ha sido, junto con el dólar, un producto muy ciclotímico, si tenemos en cuenta una encuesta que se hace a los pequeños especuladores; en los niveles máximos de 1,5140 de setiembre-octubre de 2009, el 96% estaba positivo para el euro, todos hablaban de que el euro volvía a los techos históricos de 1,6000; todos amaban el euro en dicho momento.
Ocho meses después, el euro se desplomó a niveles de 1,1875, cayó un 20 por ciento desde los máximos de 1,5140, y la historia cambió dramáticamente allí; el 95 % de los pequeños especuladores en encuesta estaba negativo para el euro, odiaba y defenestraba al euro. El euro pasó de la euforia a la depresión en sólo ocho meses.
Más notorio aún es que sólo dos meses después, el mes pasado de agosto, el 95 por ciento negativo para el euro de comienzos de junio se tradujo en un 93 por ciento positivo para el euro hacia fines de agosto, es decir los especuladores en agosto nuevamente volvieron a darle su confianza masiva al euro, en niveles de 1,3333 dólares por euro, cuando éste había experimentado ya una recuperación de un 11 por ciento de su valor con respecto al dólar.
No es que el pequeño especulador siempre se equivoca; de hecho, los grandes también suelen equivocarse, pero cuando el consenso entre los pequeños especuladores es tan alto, la sorpresa siempre está a la vuelta de la esquina.
En este caso, en 1,3333 y con una Fed hablando de tasas de interés por largo tiempo bajas (algo teóricamente malo para el dólar y bueno para el euro) , el euro se cayó a niveles de 1,2585 para recuperar parcialmente a niveles de 1,2900 en el momento de escribir esta nota.
¿La encuesta que dice ahora? El 76% de los pequeños especuladores está positivo para el euro en niveles de 1,2900, con la caída a 1,2585 bajó del 95% al 55% positivo y ahora, con la suba a niveles de 1,2900, el 76% de los pequeños especuladores está positivo para el euro.
Con esta encuesta, lo más probable es que el euro tenga mucho margen de caída, y que el rebote desde 1,2586 sea limitado. Este rebote debería culminar en la zona de 1,2900-1,3100 y producir una nueva caída bien debajo de los 1,2586 hacia niveles de 1,20 y debajo de 1,1875. Recién habrá una gran oportunidad de compra cuando haya un 95% de pequeños especuladores negativos para el euro como ocurrió en junio de este año.
Creemos que la caída desde 1,5140 a 1,1875 mostró el camino de la euforia por el euro a la depresión por el euro; desde 1,1875 a 1,3333 tuvimos el camino inverso de la depresión a la euforia, medido en encuestas a pequeños especuladores.
Ahora creemos que desde 1,3333 ha empezado un largo camino de la euforia a la depresión en el euro que debe llevarnos a un sentimiento muy negativo, pero seguramente lo veremos en toda su magnitud un 10-15 por ciento debajo de los actuales niveles.
Es por ello que pensamos que el euro puede estar vulnerable para caer en los próximos meses debajo de 1,1875. La resistencia está bien enmarcada en la zona de 1,2900-1,3100; sólo la superación de 1,3100 sugerirá quizás 1,35-1,37 para desde allí de todas maneras brindarnos la caída debajo de 1,1875.
Con respecto al dólar americano contra la canasta de monedas hoy sólo el 20 por ciento de los pequeños especuladores se encuentra positivo para el dólar; por lo tanto, hay mucha gente para cambiar su opinión de negativa a positiva para el dólar americano y cuando la cambie comprará y producirá un gran rally para el dollar index. En este rally el dólar index debe pasar de la zona de 80-83 a niveles de 95 para los próximos meses y por lo tanto seguimos pensando que el dólar americano será protagonista contra el euro y contra la libra esterlina.
El dólar y el euro han mostrado su ciclicidad y su ciclotimia en los últimos años de forma manifiesta. En el libro El poder de los mercados se publican numerosos ejemplos del paso de la euforia a la depresión de diversos activos como el euro, el oro, las Bolsas y el petróleo, entre otros. Volviendo a la relación dólar-euro, al final del año 2004 en niveles de 1,3665 todos decían que nadie quería dólares, todos quería euros (euforia al euro), que no había motivos para que en 2005 el dólar subiera, y que el euro cayera. Meses después, el euro se desplomó desde 1,3665 a niveles de 1,18-1,1635, y fue en esa oportunidad, con el voto negativo de Francia y Holanda a la Constitución europea y los desmanes en Francia, que aparecieron artículos que señalaban que el euro podía desaparecer (depresión para el euro).
En el año 2005 fue oportunidad histórica de compra de euros, el euro desde 1,1635 protagonizó una escalada hasta 1,6040 hasta el año 2008, y por supuesto allí la euforia alcanzó al euro, y en la quinta avenida aparecieron letreros de que sólo se aceptan euros en destacados comercios de Nueva York.
Es la historia de los mercados: oscilar de la depresión a la euforia; son cíclicos y ciclotímicos; la Argentina como nadie puede dar fe de ello como ningún otro país, y los ciclos y la ciclotimia tienen un gran mensaje para la Bolsa argentina para los próximos años. Ese mensaje y el libro El poder de los mercados los presentaremos el próximo jueves 16 de setiembre a las 18. Los interesados podrán reservar lugares en www.ruartereports.com. Los espero.


Dejá tu comentario