El ministro de Desarrollo para la Comunidad de la Provincia de Buenos Aires, Andrés “Cuervo” Larroque, destacó ayer el “espíritu de la convocatoria” de la misa celebrada en la Basílica de Nuestra Señora de Luján, aseguró que desde el Gobierno se está abogando por entrar “a una etapa de racionalidad y salir de las chicanas”, y, si bien lamentó la ausencia de la oposición en la convocatoria del sábado último por entender que hubiese sido “una buena oportunidad”, señaló que no será “la única”.
- ámbito
- Edición Impresa
El FdT le pasa factura a Juntos por el faltazo a la misa en Luján
Andrés “Cuervo” Larroque y Jorge Ferraresi salieron a cuestionar a la oposición por su rechazo a la convocatoria de diálogo del oficialismo.
“Rescato la presencia de algunos intendentes de la oposición, después si hubo una decisión o si desde la oposición entendieron que no estaban las condiciones para participar o si hubo otras interpretaciones eso nos excede, lo importante es que el espíritu de la convocatoria estuvo, y todos abogamos por entrar en una etapa de racionalidad y salir de las chicanas”, aseguró Larroque.
El secretario general de La Cámpora rescató que el evento fue “ecuménico” y “un hecho de carácter espiritual”, y no “una reunión de debate o de disputa sino todo lo contrario, en un lugar tan emblemático como es la basílica de Luján, con lo que eso representa en el corazón de los y las argentinas”.
“Era una buena oportunidad pero no creo que sea la única”, sostuvo Larroque en la entrevista, en la que, además, el también secretario general de La Cámpora aclaró que no se busca “la foto” con la oposición.
En ese marco, se quejó porque “pareciera que los kirchneristas no podemos participar de nada porque, en cualquier lugar donde estemos, vamos a caracterizar ese evento”.
“Hay que valorar cuál fue el espíritu y la respuesta frente a algo tan aberrante y de tanta gravedad como fue el atentado a Cristina (Fernández de Kirchner)”, sostuvo el funcionario bonaerense, quien recordó que la celebración religiosa “por la paz y la fraternidad de los argentinos”, de la que participó el presidente Alberto Fernández y dirigentes del Frente de Todos (FdT), respondió a un pedido de parte del intendente de Luján, Leonardo Boto, “y él mismo invitó a todos los sectores del arco político y del resto de la vida social argentina, y eso es lo importante”.
Además, Larroque entendió que “la ceremonia tuvo un gran contenido espiritual” y que “las palabras del obispo fueron interesante” (en referencia a la homilía del arzobispo Jorge Scheinig) y deben “llamar a todos a la reflexión”. Al analizar la postura de la oposición dijo que “hay una tensión interna muy fuerte pero que eso no los exime de responsabilidad”.
“Me parece que se han invertido los roles, históricamente el radicalismo tenía un rol hegemónico de conducción en la oposición al peronismo y los sectores liberales conservadores eran más marginales. Hoy creo que esa proporción se ha invertido”, analizó. Por último, al ser consultado sobre cómo se encuentra hoy la Vicepresidenta, Larroque remarcó: “Como puede estar una persona a la que intentan asesinar, en una situación de shock, no solo por lo personal sino también por lo familiar”.
También sostuvo que Fernández de Kirchner tiene “la carga o el peso que puede tener ella en términos de estadista” pero aclaró: “La conocemos y es muy fuerte, y, dentro de lo que es esa situación, puedo decirte que está bien”.
También el ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat, Jorge Ferraresi, aseguró que, tras el atentado sufrido por la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, esperaba que la oposición hubiese tomado una actitud de “reflexión para parar la pelota”, pero lamentó que “eso no sucedió”.
Al referirse a las reacciones de la oposición tras el atentado sufrido por la vicepresidenta el pasado 1 de septiembre, Ferraresi dijo en diálogo con la radio online FutuRöck que “uno esperaba un momento de reflexión para parar la pelota, que la democracia tiene límites, pero eso no sucedió”.
Sobre el ataque a Fernández de Kirchner, reflexionó que “esto no pasa únicamente aquí”, y puso como ejemplo que “mataron a un militante del PT (Partido de los Trabajadores) en Brasil, por lo cual la violencia en la región viene ascendente”.
“No olvidemos que hace algunos años quisieron matar a Evo (Morales), el golpe en Honduras, la destitución de Dilma (Rousseff), el encarcelamiento de Lula (Da Silva), el golpe militar en Bolivia”, contextualizó Ferraresi.


Dejá tu comentario