5 de septiembre 2017 - 00:00

El fiscal revisará la confesión de delatores que acusaron a Temer

No obstante, el material aportado por los empresarios “seguirá vigente”. Crecen los rumores sobre otra denuncia de la Justicia contra el mandatario.

Brasilia - El fiscal general de Brasil, Rodrigo Janot, anunció ayer que podría anular el acuerdo de cooperación con la Justicia de tres ejecutivos de JBS, la empresa que desató la crisis política en torno al presidente Michel Temer, en el caso de que compruebe que los empresarios omitieron información.

En una conferencia de prensa, Janot explicó que el jueves ejecutivos de JBS entregaron una serie de grabaciones a la Procuraduría General (Fiscalía), en las cuales los empresarios hablarían sobre crímenes que omitieron confesar a la Fiscalía en su acuerdo de cooperación con la Justicia.

El letrado calificó el contenido de los audios como "gravísimos", aunque no dio precisiones sobre el tema de las conversaciones y aclaró que las pruebas obtenidas a través de los mismos "no serán anuladas".

"Determiné la apertura de una investigación para establecer si hubo omisión de informaciones sobre prácticas de crimen en el proceso de negociación del acuerdo de colaboración en el caso JBS", explicó al cierre de esta edición.

El fiscal dijo que el análisis de la grabación reveló un diálogo entre dos colaboradores con "referencias indebidas a la Fiscalía General y a Supremo Tribunal Federal (STF, Corte Suprema) del país", y agregó que "tales audios también contienen indicios de conducta en tesis criminal atribuida al ex procurador Marcelo Miller", quien cuando era fiscal condujo el acuerdo con los ejecutivos y luego de renunciar a su cargo pasó a desempeñarse como abogado de JBS.

El letrado aclaró que si se comprueban las omisiones, los ejecutivos pueden perder privilegios obtenidos en el acuerdo, como el hecho de no ir a prisión.

Janot denunció al presidente Temer en junio ante la máxima instancia judicial del país por corrupción pasiva, lavado de activos y asociación delictiva basado en el acuerdo de cooperación realizado con Joesley Batista, propietario de JBS. Como prueba se utilizó una grabación de una conversación con el presidente que el empresario hizo a escondidas y en las que el líder del PMDB parece avalar el pago de sobornos.

No obstante esa denuncia, el Congreso, controlado por los aliados de Temer, rechazó a comienzos de agosto levantar la inmunidad del mandatario para que pueda ser sometido a un juicio penal.

Además, se espera que Janot, quien deja su cargo el 17 de septiembre, denuncie esta semana nuevamente al presidente Temer ante el STF.

El mandatario, que se encontraba en China participando de la cumbre de los países emergentes (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), instruyó a sus abogados estar alertas ante la inminente presentación de la denuncia. Fuentes oficiales revelaron que incluso analizó la posibilidad de anticipar su retorno a Brasil, informó el programa Fantástico, de la TV Globo.

Varios medios informaron ayer que la nueva presentación de la Justicia generó mucha expectativa en el ámbito político. Entre tanto, el diario Folha de San Pablo escribió que Temer "no está preocupado ante una nueva denuncia". En ese sentido, el mandatario dijo que la hipotética imputación sería fruto de la "ineptitud" del fiscal, escribió Folha el domingo, que desde que se desató la crisis ha estado manteniendo una línea editorial favorable al mandatario.

El caso contra Temer está enmarcado en "Lava Jato" ("Lavadero de autos"), una megacausa que investiga tramas de corrupción entre políticos y empresarios para obtener ventajas en contratos con empresas estatales.

El acusado más conocido es el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, del izquierdista Partido de los Trabajadores, condenado a nueve años y medio de cárcel por uno de esos casos, pero con la posibilidad de apelar la sentencia en libertad.

Agencias EFE y ANSA, y

Ámbito Financiero

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