Roma - El director del FMI, Dominique Strauss-Kahn, manifestó ayer preocupación sobre la salud económica de algunos países europeos que a su juicio «están al borde del precipicio». En esa categoría ubicó a Grecia y a Irlanda. «Otros están no lejos, por lo cual deben comprometerse al saneamiento de las cuentas», advirtió. El funcionario agregó que toda la zona europea en el medio plazo debe hacer frente a la consolidación fiscal, incluso porque el crecimiento europeo será probablemente débil, aunque prevé que la crisis será mantenida bajo control. «La recuperación mundial avanza, pero todavía está en fase de emergencia y es frágil». «En ciertos países del mundo, sin embargo, como América del Sur, Asia y en algunas regiones de África, el crecimiento es bueno», subrayó.
Strauss-Kahn añadió que es necesario «no subestimar la importancia» de la crisis de la deuda europea, aunque consideró que la economía irlandesa se va recuperando tras la reciente ayuda. «La crisis en Europa es aún fuerte», declaró, y agregó que varios países europeos deben reducir su déficit público para evitar una situación difícil. «Incluso pequeñas economías puedan causar mucho daño», sostuvo.
Agencias AFP y ANSA
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