4 de octubre 2010 - 00:00

El Gobierno busca incentivar nuevas variedades transgénicas

La iniciativa oficial para una nueva ley de semillas pretende incentivar el uso de variedades alternativas de soja transgénica.
La iniciativa oficial para una nueva ley de semillas pretende incentivar el uso de variedades alternativas de soja transgénica.
El Gobierno analiza una ley para regular el uso de semillas con la que busca incentivar el empleo de nuevas variedades de soja transgénica, que podrían incrementar la producción.

El proyecto, que fue consensuado con las empresas del sector, pero que aún no fue enviado al Congreso, permitiría evitar disputas como la que el país sostuvo durante años con la firma Monsanto.

La discusión fue por la variedad resistente al herbicida Roundup Ready, al otorgar derechos comerciales a las compañías que desarrollen cultivos modificados genéticamente. Así lo consignó la Bolsa de Comercio de Rosario en un compilado de noticias internacionales.

Las semillas resistentes al Roundup Ready (glifosato) le permitieron a la Argentina multiplicar la producción de soja, que hoy es el principal cultivo del país, a partir de 1996, pero ante los huecos que deja la normativa vigente las empresas del sector prefirieron no introducir nuevos eventos genéticos.

«En el proyecto hay pautas establecidas para reconocer los derechos del obtentor» de nuevas variedades genéticas, dijo el secretario de Agricultura, Lorenzo Basso.

El funcionario explicó que el impulso a nuevas variedades transgénicas «es el cambio que se pretende» en la ley.

Tras enviarse al Congreso, la iniciativa aún debería ser aprobada por las dos cámaras, donde la sanción no está asegurada porque el oficialismo no cuenta con mayoría absoluta. «Si entran nuevas variedades genéticas de semilla aumentaría la productividad global de granos del país», señaló Pablo Adreani, director de la consultora agrícola AgriPAC, y agregó: «Estamos hablando de nuevo material genético que va a tener un cierto diferencial respecto del anterior, o sea: o soja resistente a sequía, a insectos, o soja con alto contenido oléico».

«El proyecto adecua la actual ley al artículo 17 de la Constitución nacional, que otorga al titular de un derecho de propiedad intelectual una exclusividad», dijo Miguel Rapela, director ejecutivo de la Asociación Argentina de las Obtenciones Vegetales (ARPOV). En la Argentina, prácticamente la totalidad de la soja cosechada es transgénica.

Los ingresos por las exportaciones del complejo sojero son uno de los principales ingresos del país.

El ministro de Agricultura, Julián Domínguez, estimó que la producción de soja de la Argentina del ciclo 2010/11, cuya siembra comenzaría este mes, sería de alrededor de 52 millones de toneladas, luego de haber alcanzado unos históricos 52,7 millones de toneladas en la campaña previa.

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