El Gobierno minimiza potencial de daño de una CGT unificada

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El Gobierno minimizó el proceso de reunificación de la CGT y la anunciada marcha al Congreso para reclamar por cambios inmediatos en el Impuesto a las Ganancias y en contra de los despidos. Los funcionarios del gabinete económico, responsables del vínculo con el movimiento obrero y de monitorear la ronda de paritarias, le dijeron a este diario que los últimos movimientos de los máximos responsables de la central sindical no lograrán alterar el rumbo económico de la gestión de Mauricio Macri. Descartaron en esa línea precipitar una modificación del tributo -prevista para 2017- o el otorgamiento anticipado de otras concesiones reclamadas por los gremios.

"Creemos que es bueno que (los dirigentes) avancen en la unidad y superen sus diferencias. No hay que tenerle miedo a la unidad", fue la respuesta que le dio el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, a este diario al ser consultado sobre el encuentro de la semana pasada entre Hugo Moyano, Antonio Caló y Luis Barrionuevo, y referentes de todos los sectores internos de la CGT. Para el funcionario, la marcha resuelta en ese encuentro para abril "no es contra el Gobierno, es al Congreso por el tema de Ganancias".

Los dichos del ministro están en línea con la posición oficial de restarle importancia a la potencial amenaza de una CGT unificada, algo que no sucede desde 2008 y que, como agravante, promete concretarse para resistir un eventual ajuste enfocado sobre los asalariados. Además del reclamo por Ganancias y contra las crecientes cesantías en el sector público y las empresas, la fusión de la central obrera tomará otras banderas, como la escalada inflacionaria y el rechazo a eventuales topes salariales para las paritarias.

Este último punto formaba parte de un "combo" preacordado entre el sindicalismo peronista y el Gobierno, con la fijación de un tope promedio del 25% -y uno máximo del 30 por ciento- para los incrementos, o bien de la promoción de acuerdos semestrales, como espera firmar finalmente hoy Comercio, de Armando Cavalieri, luego de varias idas y vueltas entre su gremio y las cámaras empresariales por la interpretación de la suba. Pero la falta de cumplimiento del Ejecutivo en el cambio inmediato sobre el impuesto y la marginación de la dirigencia en el diseño de la política económica pusieron en suspenso la extensión de esos entendimientos.

Para el gabinete económico, sin embargo, no parece haber un riesgo en el corto plazo, según confiaron los funcionarios. Cerca de Macri creen que la meneada unidad de las tres CGT prevista para octubre estará permanentemente en peligro por una razón endógena: el personalismo de Moyano, que ya en otras ocasiones frustró el proceso de fusión.

En todos los sectores de peso de la central obrera, en cambio, creen inexorable la unificación, más allá de asociarla a la necesidad de todos los dirigentes de no quedar involucrados en un potencial ajuste sobre el bolsillo de los trabajadores. Sobre el optimismo de los funcionarios, lo atribuyeron a una cierta candidez propia de la inexperiencia, en particular en el equipo que rodea a Triaca.

En ese sentido mencionaron que varios de los colaboradores del ministro provienen del sector privado y carecen de roce con gremialistas que llevan no menos de 20 años al frente de sus organizaciones, y que en muchos casos lidiaron hasta con los responsables de la última dictadura.

El diagnóstico actual del sindicalismo peronista está todavía lejos de llevarlo a un choque con Macri. Creen sus referentes que el jefe de Estado conserva todavía buena imagen de parte del electorado, y que confrontarlo sin haberse cumplido siquiera cien días de gestión sólo empeorará la consideración que desde varios sectores hay sobre la dirigencia gremial.

Por ahora, y de acuerdo con lo resuelto la semana pasada en la reunión en UPCN, la estrategia será mostrarle al Ejecutivo toda la capacidad de daño que conserva la CGT, y el efecto multiplicador que la unidad le dará a ese potencial, y mientras tanto avanzar en negociaciones pendientes, como la de los fondos de las obras sociales sindicales.

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