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El Gobierno se traslada a Mar del Plata para recibir hoy la fragata
Una ristra de shows musicales prologará la aparición de la fragata junto a la corbeta Espora y unas cien embarcaciones, antesala del espectáculo del amarre que la Presidente seguirá desde la costa. Luego de la ceremonia y el discurso, el final: fuegos artificiales sobre el mar.
Todo montado para coincidir con la puesta del sol. De hecho, la fragata está desde ayer a 9 kilómetros de Mar del Plata, lista para ingresar al puerto, según confirmó el corresponsal naval de la Armada, Oscar Filippi. En la Base Naval Mar del Plata, precisó, «ya se está diagramando todo para el arribo de la fragata Libertad mañana por la tarde».
Vaivenes
La mística que el kirchnerismo le quiere inyectar al show, luego de la sucesión de errores que derivaron en la «captura» de la fragata en Ghana, quedará sometida a otros vaivenes: la expectativa por la convocatoria que, presume el Gobierno, será multitudinaria.
La Presidente, en rigor, impregnó el episodio de un valor épico como parte de la saga de la deuda: un escalón como el del pago al FMI que ejecutó Néstor Kirchner, la renegociación y el canje, la disputa con los fondos buitre, y ahora la recuperación de la fragata.
Marketing
Es el fin de un entrevero judicial y diplomático que se estiró durante dos meses luego que un juez ghanés hizo lugar a un pedido de embargo pedido por fondos buitre. Recién a mediados de diciembre, el Tribunal del Mar ordenó «liberar» la embarcación.
La militancia K, proclive a las exageraciones, montó su propio marketing del regreso con afiches ad hoc y poética patriótica sobre «soberanía» e «independencia», que significa, en el lenguaje cristinista, el regreso de la fragata a aguas argentinas.
Con el mismo tono, aunque no hay precisiones, circula en sectores del Gobierno la hipótesis de que Cristina de Kirchner podría anunciar el cambio de nombre de la Fragata, que originalmente se llamó Eva Perón, y fue renombrada Libertad tras el golpe de 1955.
José Cáceres, vicegobernador de Entre Ríos, mano derecha del híper-K Sergio Urribarri, fue uno de los voceros de esa teoría al pedir la restitución del nombre original para la embarcación que empezó a ser construida durante el segundo Gobierno de Juan Domingo Perón.
Ruidos
A diferencia de lo ocurrido con la Fiesta de la Democracia del 9D, la Casa Rosada repartió genéricamente invitaciones para el show de regreso de la fragata a pesar de lo cual algunos gobernadores del PJ y de la oposición no estarán presentes en la ceremonia.
Es el caso del cordobés José Manuel de la Sota, del porteño Mauricio Macri y del correntino Ricardo Colombi, entre otros. En tanto, el grueso de los caciques aliados con la Casa Rosada participarán del encuentro, aunque, como los demás invitados, estarán fuera de las primeras planas.
Está confirmada la presencia de Daniel Scioli, de Jorge Capitanich, de Urribarri, del sanjuanino José Luis Gioja y del chubutense Martín Buzzi, entre otros, así como la del santiagueño Gerardo Zamora, del mendocino Francisco «Paco» Pérez y del salteño Juan Manuel Urtubey, según dijeron ayer en Gobierno.
Para todos ellos, aunque en especial para Scioli, la Presidente tuvo hace días palabras duras cuando en la carta de respuesta a Ricardo Darín cuestionó que no se les pidan declaraciones juradas a gobernadores e intendentes, y planteó sistematizar la difusión de los patrimonios.
También habrá múltiples invitados especiales, como dirigentes de derechos humanos, personajes de la cultura y el espectáculo, referentes sociales y distintos actores del dispositivo K, además de una numerosa lista de funcionarios, entre ellos los ministros.
Está, además, prevista una asistencia masiva de militantes K. A través de Unidos y Organizados, la megaagrupación que pretende «ensamblar» al kirchnerismo, se adelantó que los distintos grupos acercarían más de 15 mil personas a Mar del Plata.
Las sombras están en torno a una convocatoria que circuló en las redes sociales, desde una organización bautizada Indignados de Mar del Plata, que invitan a montar un cacerolazo contra Cristina de Kirchner, con concentraciones frente al hotel Costa Galana y en Playa Grande.


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