15 de diciembre 2014 - 00:00

El Gobierno sostiene al directorio

La directora de Petrobras, Graça Foster, junto a la presidenta Dilma Rousseff.
La directora de Petrobras, Graça Foster, junto a la presidenta Dilma Rousseff.
 Brasilia - La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, resiste presiones de la oposición, la Justicia y hasta algunos sectores dentro del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) para remover de la dirección de Petrobras a Graça Foster, su única persona de confianza en la compañía, pero quien también está salpicada por el escándalo de corrupción.

Según GloboNews, Foster presentó el miércoles la propuesta de renuncia de todo el directorio de Petrobras a Rousseff, alegando que más allá de las sospechas que pesan sobre la actual conducción y sus antecesoras, el desgaste llegó a tal punto que la gestión de la petrolera está comprometida. La decisión coincidió con el pedido público que realizó el procurador general de la República, Rodrigo Janot, de reemplazar a toda la cúpula para recuperar la confianza de la sociedad. La situación de la presidenta de la petrolera, persona de extrema confianza de la mandataria, se complicó el viernes con la divulgación de unos mails en la prensa donde la exgerente de Petrobras, Venina da Fonseca, le había advertido ya en 2008 sobre la existencia de la red ilegal de sobornos y coimas. Pese a eso y a las presiones desde el seno del PT, la oposición y la Fiscalía general, Rousseff se resiste a aceptar la renuncia de Foster ya que sería como admitir de alguna manera que efectivamente la presidenta no actuó en tiempo y forma para impedir que los millonarios robos continuaran, de acuerdo con la prensa brasileña.

Agencia DPA, y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario