Quien lo reemplace podrá dar por terminada la pesquisa en curso acerca de la colusión de la campaña republicana de 2016 y el Kremlin.
Washington - Donald Trump despidió al fiscal general, Jeff Sessions, después de una serie de encontronazos públicos por su rol en el "Rusia-gate", que investiga la colusión del Kremlin con la campaña republicana en 2016 y su hubo obstrucción a la Justicia.
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El mandatario recurrió a la red social Twitter para anunciar un nuevo cambio en la administración estadounidense. "Estamos encantados de anunciar que Matthew Whitaker, jefe de gabinete del fiscal general Jeff Sessions en el Departamento de Justicia, se convertirá en el fiscal general en funciones en Estados Unidos", escribó Trump. De acuerdo con el diario The New York Times, Sessions habría presentado su dimisión ayer mismo a petición de su jefe.
La situación entre Trump y Sessions era tensa desde hace un año como consecuencia de la decisión del fiscal general de inhibirse de la investigación de la trama rusa. Este paso precedió al nombramiento del fiscal especial Robert Mueller para que investigara de forma independiente la supuesta coordinación entre la campaña del presidente y el Moscú en los comicios de 2016.
En agosto pasado, Trump denunció que "Jeff Sessions se apartó, algo que no debería haber hecho o que me debería haber dicho. Aceptó el trabajo y luego dijo: 'Voy a apartarme (de la investigación sobre Rusia)'. ¿Qué tipo de hombre es ese?".
El mandatario nunca aceptó el paso dado por Sessions, que llevó a que el "número dos" del Departamento de Justicia, Rod Rosenstein, tomara las riendas sobre las pesquisas del caso y nombrara a Mueller.
Los ataques del presidente a Mueller generan preocupación entre la oposición y parte de los conservadores por el peligro de que acabe por ordenar el despido del fiscal especial, algo que podría haber hecho Sessions si no se hubiera inhibido.
Nunca en la historia moderna un presidente había atacado en público a un miembro del gabinete tan frecuente y severamente como lo hizo Trump a Sessions, de 71 años, quien fue uno de los primeros miembros del Congreso en apoyar la campaña del magnate.
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