Prácticamente todo el resto, desde Walt Disney hasta el Bank of America pasando por General Electric, reflejando el temor a lo que puedan deparar sus próximos estados contables. En definitiva, nada nuevo, salvo la prudencia (buena en martes 13). En otro frente, un nuevo escandalete rodea al futuro presidente. Se trata de su secretario del Tesoro quien no sólo se habría "distraído" de sus obligaciones impositivas, sino del status inmigratorio de su personal. Se entiende entonces que el acto inaugural de Obama será de lejos el más caro de la historia, merced a que la América Corporativa aportó el 90% de los fondos.
Prácticamente todo el resto, desde Walt Disney hasta el Bank of America pasando por General Electric, reflejando el temor a lo que puedan deparar sus próximos estados contables. En definitiva, nada nuevo, salvo la prudencia (buena en martes 13). En otro frente, un nuevo escandalete rodea al futuro presidente. Se trata de su secretario del Tesoro quien no sólo se habría "distraído" de sus obligaciones impositivas, sino del status inmigratorio de su personal. Se entiende entonces que el acto inaugural de Obama será de lejos el más caro de la historia, merced a que la América Corporativa aportó el 90% de los fondos.


Dejá tu comentario