En un 2022 que se fue complejizando cada vez más a nivel global, con tasas de interés al alza para intentar controlar una de las inflaciones más altas en décadas, Argentina continuó profundizando una dinámica propia, alejada de los mercados internacionales de crédito y sumergida en la sordera de su clase política, que no parece dispuesta a alcanzar el consenso que el país necesita para salir de la gran crisis que atraviesa.
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- Anuario 2023
El mercado pide consensuar un plan de estabilización a largo plazo

A pesar de este contexto, 2022 fue un año de mucho crecimiento para Adcap: logramos sumar clientes, incrementamos la cantidad de transacciones realizadas y aumentamos también nuestra plantilla de empleados, tal como lo venimos haciendo desde que fundamos la compañía, en el año 2009.
En financiamiento a corporaciones e instituciones crecimos un 70% este año frente a 2021, y aumentamos un 25% la cantidad de emisiones en el mercado de capitales. Somos de la idea que sólo profundizando el mercado de capitales vamos a generar las herramientas necesarias para que las empresas inviertan, y en esa tarea vamos a estar abocados siempre.
Por otro lado, la familia de fondos de Adcap Asset Management se siguió diversificando. La empresa incrementó sus AUM (activos bajo gestión) casi un 90% en 2022, y logró que algunos de sus fondos estén en los primeros lugares del ranking de rendimientos de la industria.
2023: ¿el año del consenso?
El 2023 será un año de nuevos desafíos para Argentina, que sumará a su desequilibrio macroeconómico, la agenda política. En el país habrá elecciones generales, y siempre los períodos electorales implican más volatilidad.
Los frentes de riesgos son variados, ante las desancladas expectativas sobre las variables macro más relevantes, como la inflación y el dólar.
Por un lado, la inflación probablemente continúe en niveles significativos. Por otra parte, creemos que las presiones devaluatorias pueden continuar latentes, ante el bajo nivel y la dinámica de las reservas internacionales del Banco Central. A este escenario se suma la brecha entre el dólar oficial y el paralelo, que se encuentra cerca del 100%.
En definitiva, el año 2023 transcurrirá con un ojo de los inversores puesto en el nivel de reservas, y con el otro observando con atención la capacidad del Gobierno de renovar los vencimientos de la deuda en pesos, licitación tras licitación.
Esperamos canjes sucesivos de deuda como los que se vienen implementando para aliviar los abultados vencimientos. Sin embargo, la incertidumbre pondrá presión sobre si existirá demanda para emitir bonos con vencimientos posteriores a las elecciones.
Pese a este contexto desafiante, en Adcap seguiremos apostando por el país y por su talento. Planeamos duplicar el año próximo la cantidad de personas que tenemos asignadas en nuestros equipos para cubrir empresas, para incrementar de esta forma nuestro volumen de negocios. También vamos a seguir apostando por brindar soluciones tecnológicas a nuestros clientes y por aumentar nuestra oferta de fondos comunes de inversión.
Estamos terminando el desarrollo de Banza 2.0, la fintech del grupo que vamos a lanzar en enero. Estamos convencidos de que nos permitirá llegar a cada vez más inversores minoristas, revolucionando con su tecnología totalmente innovadora el ahorro en la Argentina.
Desde Adcap, trabajamos siempre con la idea de democratizar el mercado de capitales porque creemos que un mercado más profundo es necesario para el crecimiento del país, canalizando los ahorros de su población hacia distintos sectores de la economía.
¿Podrá la política consensuar un plan de estabilización en 2023, y que éste pueda mantenerse como política de Estado por varios años? Porque eso es lo que está pidiendo el mercado; porque no es la economía, es la política.



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