El mercado y Bolsonaro pausan su romance por límites a privatizaciones

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La Bolsa de San Pablo cayó 2,8%, mientras las acciones de las compañías estatales se derrumbaron luego de que el favorito a la Presidencia de Brasil suavizará su plan económico.

San Pablo - El ultraderechista Jair Bolsonaro sufrió ayer turbulencias en su favorable camino hacia las presidenciales de Brasil, con los mercados reprochándole sus cambios de opinión sobre la privatización de empresas estatales.

Apenas dos días después de celebrar con fuertes alzas su gran resultado en la primera vuelta (en la que obtuvo 46% de los votos, frente al 29% del izquierdista Fernando Haddad), el idilio de los inversores con el excapitán del Ejército sufrió su primera crisis a 18 días del segundo turno del domingo 28.

La Bolsa de San Pablo cayó un 2,8% y en el mercado cambiario, el real se depreció un 1,42%, a 3,7635 unidades por dólar la venta, horas después de que Bolsonaro reformulara algunas líneas de la liberal hoja de ruta trazada por su gurú económico Paulo Guedes, durante una entrevista el martes.

Ante las cámaras de la cadena Bandeirantes, Bolsonaro adelantó que descartaba privatizar Eletrobras y dejó en el aire la reforma del sistema de pensiones, considerada esencial por los mercados.

El candidato del Partido Social Liberal (PSL) advirtió, además, que no estaría dispuesto a dejar sectores en manos de capitales chinos, cuyo estoque de inversiones aumentó considerablemente en los últimos años.

"¿Vamos a privatizar para capitales de cualquier lugar del mundo? China no está comprando en Brasil, China está comprando Brasil. ¿Vamos a dejar nuestra energía en manos chinas?, declaró Bolsonaro, desatando el desplome de las acciones de Eletrobras.

Además, el presidente del PSL, Gustavo Bebianno, dijo que Petrobras no será privatizada inmediatamente. Afirmó que la venta de la petrolera podría ser considerada en el mediano plazo, pero solo después de que la compañía haya sido ordenada y revitalizada.

Ayer las acciones comunes de Eletrobras se desplomaron un 9,21% mientras que los títulos comunes de Petrobras cayeron un 3,7% y los preferenciales descendieron un 2,87%.

Además, se supo que el Ministerio Público Federal abrió una investigación contra su asesor económico, el neoliberal Guedes, por sospechas de fraude con fondos de pensión de empresas estatales.

Las malas noticias, sin embargo, no le llegaban solo desde el parquet. Durante la jornada Haddad sumó otro apoyo político más, el de Ciro Gomes quien resultó tercero en la primera vuelta.

El Partido Democrático Trabalhista (PDT) "declara su apoyo crítico a la candidatura de Fernando Haddad para evitar la victoria de las fuerzas más reaccionarias y atrasadas de Brasil y el derrocamiento de la democracia", indicó un comunicado tras una reunión en Brasilia de la dirección de esa organización.

Gomes no participará en actos de campaña y el PDT no presentó ninguna condición par dar su apoyo ni busca cargos en un eventual gobierno del Partido de los Trabajadores (PT), dijo a la prensa el presidente del PDT, Carlos Lupi.

El gran recelo de Haddad -a quien el encarcelado Lula da Silva designó como su sustituto hace apenas un mes-, es no poder debatir con Bolsonaro, cuya baja médica no le impidió conceder varias entrevistas televisadas. Y afirmó que está dispuesto a todo por hacerlo.

"Voy a la enfermería que él quiera, no hay problema. Los brasileños precisan saber la verdad. Si hay 'fake news', vamos a tratar eso como adultos", aseguró el izquierdista tras enterarse de que el exmilitar tampoco acudirá al primer debate previsto para hoy.

Haddad logró el apoyo del pequeño partido izquieridista PSOL y el Partido Socialista (PSB) le han dado su apoyo explícito para el segundo turno.

En su carrera por seducir al centro, continuó ayer con su operación de disociación de la imagen de Lula, y tras saberse que ya no visitará más a su mentor en la cárcel hasta después del 28, modificó los colores del logotipo de su campaña del tradicional rojo de la formación izquierdista a los colores de la bandera de Brasil.

Agencias AFP, Reuters y ANSA

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