El país económico se define entre 22-O y 9-D

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• PRESUPUESTO 2018, IMPUESTOS, RELACIÓN FISCAL CON PROVINCIAS Y CHEQUE.
• NO HABRÁ MAS EMERGENCIA.
El Gobierno quiere rediscutir todo y lo hará antes del recambio de diputados y senadores. Después comenzarán las votaciones durante el verano. Todo se negociará al mismo tiempo.

A pesar de la insistencia con la que Mauricio Macri y Marcos Peña alertan a la tropa de Cambiemos sobre los riesgos que aún deben enfrentar antes de las elecciones de octubre, una estrategia básica de toda pelea electoral, todos los números que llegan por estos días a la Casa Rosada llevan tranquilidad al oficialismo. Esa realidad sigue alimentando la previa de un debate central de la economía argentina que el macrismo quizás demoró demasiado pero que ahora comenzará en todos los frentes. "O negociamos todo junto o no se votará nada", confiaba un jefe de Cambiemos anoche a este diario. El Gobierno ya tiene presentado el Presupuesto Nacional 2018 en Diputados y el acuerdo fiscal con las provincias en el Senado. Deben sumarse a ese paquete la reforma tributaria y la prórroga del impuesto al cheque, mas toda la negociación con los gobernadores por los tramos del ajuste en impuestos que impactarán en sus territorios, es decir, los imprescindibles cambios que el Gobierno pretende en Ingresos Brutos. Hay una buena noticia para la institucionalidad del país que parece comenzar a confirmarse: Macri estaría decidido a no prorrogar la vigencia de la Ley de Emergencia Pública, la misma que hizo votar Eduardo Duhalde el 6 de enero de 2002 para salir de la convertibilidad. Néstor y Cristina de Kirchner gozaron de esos superpoderes que, por extensión temporal, fueron mucho mas allá de los límites de la constitucionalidad, ya que nunca quisieron derogarlos.

La tarea del Congreso será grande y la decisión de enfrentarla ahora parte de una realidad: el Gobierno sabe que con el actual esquema impositivo hay poco que ofrecerle a las empresas desde el Estado para mejorar la productividad, sin mencionar la evolución que pueda tener el tipo de cambio. Nicolás Dujovne trabajó el tema en dos planos: los impuestos nacionales y el esfuerzo que deberán hacer las provincias para bajar la incidencia de Ingresos Brutos en la producción, una enfermedad endémica hartamente conocida por los argentinos sobre todo para las exportaciones. El problema es que esos impuestos financian la ineficacia de un Estado rígido y hasta ahora inmodificable.

Tampoco es viable a mediano plazo la estructura fiscal del país si se mantiene la relación entre deuda y gasto en las provincias y el reparto financiero con la Nación tal como se lo conoce hoy. El déficit de 4,2 puntos del PBI es un límite por ahora difícil de pasar en la actual situación y no parece que el macrismo esté dispuesto a apurar por ahora un recorte drástico en los gastos del Estado, como sí había prometido en la campaña de 2015. Todo ese esquema de pensamiento necesitará de una negociación que, reconocen en Cambiemos, no podrá hacerse en tramos separados, sino todo junto y sentando a la mesa a gobernadores y peronismo. El lapso para hacerlo es corto: no podrá ser antes de las elecciones por razones politicamente obvias y por lo tanto deberá hacerse entre el 23 de octubre y el 9 de diciembre. De ahí en mas el nuevo Congreso estará en funciones y el Gobierno deberá lograr que le aprueben todo ese paquete económico que será la base fiscal y financiera del Gobierno de Macri hasta 2019. Nada menos.

La reunión de Gabinete de ayer abundó en esas intenciones. Rogelio Frigerio confirmó que en un par de semanas se presentará la reforma tributaria al Congreso y Federico Pinedo le anunció a los dos recintos que dificilmente tendrán vacaciones en el verano que se viene.

En el fondo el debate por la relación fiscal entre Nación y provincias, el nivel de gasto y endeudamiento y la presión de los impuestos sobre los bolsillos de los ciudadanos y la producción argentina es una tema demorado por décadas. Macri sabe que nada podrá cambiar hacia 2019, aunque comience a hacerlo con un gradualismo extremo como se anunció para la baja de presión tributaria, si no lanza este debate.

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