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El país festejó el triunfo de Argentina
A pesar del frío y la lluvia, la Ciudad estuvo repleta de hinchas albicelestes. Entre ellos, un mensaje al técnico La Volpe.
Durante la tarde, más de 20 mil personas se reunieron ante las pantallas gigantes instaladas en la Plaza San Martín, en el centro porteño, para seguir el encuentro mundialista.
Según estimaron las autoridades porteñas allí concurrieron dos mil personas más que las que habían ido a presenciar el último encuentro ante Grecia.
Lo mismo ocurrió en Córdoba, donde más de 15 mil personas siguieron cada una de las jugadas de Argentina-México a través de una pantalla gigante ubicada en la ex plaza Vélez Sarsfield, donde las bajas temperaturas no fueron un impedimento para que los fanáticos se reúnan con sus camisetas, banderas celestes y blancas y bombos.
Por su parte, más de 7.000 personas se juntaron frente al monumento de San Martin, ubicado en pleno centro de la ciudad de Mar del Plata, para festejar. Apenas culminó el partido comenzaron a sonar en la ciudad las bocinas de los autos, petardos, bombos, gritos de euforia «Argentina», «Diego, Diego», y el sonar de la famosa vuvuzela, que ya llegó al país.
En el norte del país también se escuchó el grito de los fanáticos festejando la victoria del seleccionado. En Jujuy, un gran número de personas se agolparon en las calles Lavalle y Belgrano, en pleno centro de la «Tacita de plata». Con camisetas, gorros y banderas, nadie se quiso quedar afuera de la fiesta albiceleste y los más fanáticos cantaron, bailaron y alentaron a los jugadores y a su entrenador Maradona.
Las distintas arterias se fueron colmando de automovilistas que improvisaron caravanas y algunos hasta llevaron sus mascotas ataviadas con los colores albicelestes.
En tanto, también miles de puntanos invadieron las calles en toda la provincia de San Luis festejando el triunfo de la Selección, donde el epicentro de los festejos fue la Plaza Pringles en la ciudad capital.
Lo más escuchado entre los hinchas del «Tri» fueron quejas hacia el desempeño del árbitro italiano Roberto Rosetti y sus asistentes por haber convalidado el primero de Carlos Tevez, en clara posición adelantada. Argumentaban que ese tanto «destrabó» el parejo trámite del partido hasta ese momento y sirvió para encaminar un nuevo triunfo argentino.
En el país poca importancia se le dio a este dato y miles de personas volvieron a llevar su ilusión a las calles, esperando ahora otro decisivo partido, el sábado frente al verdugo del último Mundial, Alemania.

