Francisco se mostró distante con el mandatario estadounidense que, no obstante, dijo dejar el Vaticano “más decidido que nunca a perseguir la paz”.
CONTRASTE. El rostro inconmovible del papa Francisco en el encuentro con Donald Trump contrastó con las sonrisas con las que recibió a Barack Obama en 2014.
Ciudad del Vaticano - El papa Francisco recibió ayer en el Vaticano por primera vez al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con quien habló de "promover la paz en el mundo", en la víspera de una cumbre de la OTAN sobre lucha antiterrorista.
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"Dejo el Vaticano más decidido que nunca a perseguir la paz en nuestro mundo", tuiteó Trump, tras intercambiar con Francisco "puntos de vista" sobre "la promoción de la paz en el mundo a través de la negociación política y el diálogo interreligioso", según la Santa Sede.
Acompañado de su esposa Melania, vestida de negro y mantilla, un sonriente mandatario estadounidense estrechó la mano del pontífice en la biblioteca de las salas del palacio apostólico, antes de conversar a solas con él por 27 minutos.
Durante este esperado encuentro, el Vaticano informó que se manifestó "satisfacción" por "el compromiso común en favor de la vida y de la libertad religiosa y de conciencia", y se pidió además "una colaboración serena" incluso en campos como la "asistencia a los inmigrantes".
La expectativa sobre este encuentro era alta, máxime cuando ambos líderes tienen posiciones opuestas en temas como migración, cambio climático, venta de armas, pena de muerte, e islam. "Gracias, gracias. No olvidaré lo que me dijo", aseguró Trump al Papa.
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