31 de marzo 2009 - 00:00

El Parlamento avalará al Gobierno de Netanyahu

Benjamín Netanyahu someterá hoy su gabinete al voto de la Kneset, el parlamento israelí. Ayer prometió negociar con los árabes, pero no habló explícitamente de un Estado palestino.
Benjamín Netanyahu someterá hoy su gabinete al voto de la Kneset, el parlamento israelí. Ayer prometió negociar con los árabes, pero no habló explícitamente de un Estado palestino.
Jerusalén - Un día antes de ser votado formalmente por el Parlamento israelí, el próximo primer ministro Benjamín Netanyahu se comprometió ayer a hacer todos los esfuerzos para lograr la paz con sus vecinos y el mundo árabe, sin mencionar la posibilidad de que sea creado un Estado palestino, objetivo que impulsan Estados Unidos y la Unión Europea.
El líder conservador presentará hoy una alianza de gobierno que tiene sus pilares en su propio partido, Likud, en la extrema derecha de Avigdor Lieberman, en los ortodoxos sefaradíes de Shas y en los laboristas de Ehud Barak. Con la incorporación de estos últimos a su gabinete, Netanyahu, arquitecto de profesión, logró conformar un Ejecutivo más moderado del que se preveía y que generaba dudas en la administración de Barack Obama.
Netanyahu logrará sumar el apoyo de 69 legisladores en la Kneset de 120 miembros, aunque el número podría ser menor si algunos diputados laboristas se resisten a avalar el acuerdo alcanzado por Barak, ex primer ministro y saliente titular de Defensa.
«El Gobierno que voy a formar hará todo lo posible para lograr una paz justa y duradera con todos nuestros vecinos y el mundo árabe en general», dijo Netanyahu.
Durante una sesión conmemorativa del 30° aniversario del tratado de paz de Israel con Egipto, «Bibi» agregó que los israelíes «reconocen la paz genuina cuando la ven» y el Estado judío «responderá al pedido» de cualquier líder árabe con miras a lograr un pacto en este sentido.
El futuro gobernante dijo que quiere enfocarse primero en levantar la economía de Israel y los territorios palestinos más que en los asuntos territoriales, que han bloqueado el progreso de conversaciones, actualmente congeladas.
El líder evitó un compromiso directo para el establecimiento de un Estado palestino al lado de Israel, un aspecto imprescindible para los palestinos, aun para los más moderados que gobiernan en el territorio de Cisjordania, rivales de los terroristas de Hamás que rigen de facto en la Franja de Gaza.
En el Parlamento, Netanyahu escuchaba sin ninguna expresión mientras el saliente primer ministro, Ehud Olmert, lo instaba a respaldar claramente la creación de un Estado árabe en Cisjordania y la Franja de Gaza. «Dos Estados para dos pueblos, no hay alternativa», dijo Olmert. «Estamos hablando sobre un dramático, doloroso y conmovedor compromiso», agregó. Siguiendo la senda de Ariel Sharon, fundador del partido de centro Kadima, Olmert intentó llevar adelante un acuerdo de paz con los palestinos, pero ello se vio constantemente dificultado por el lanzamiento de misiles de Hamás desde la Franja de Gaza y las consecuentes represalias israelíes. El epílogo de esta secuencia fue la invasión a la Franja a comienzos de este año, que Netanyahu consideró demasiado breve porque, estimó, no cumplió sus objetivos.
El ultraderechista Lieberman fue designado ministro de Relaciones Exteriores. Como jefe de Israel Beitenu, aboga por un juramento de lealtad a Israel de todos los habitantes, incluidos los árabes. El gabinete de Netanyahu tendrá 29 carteras, un récord para administraciones israelíes. Se sabe que irán para el Likud Educación y Finanzas. «Es un Gobierno que se basa en la proliferación y la separación de carteras», ironizó Tzipi Livni, ministra de Exteriores renunciante, jefa del partido centroderechista Kadima y ex rival de Netanyahu por el puesto de primer ministro.
Agencias Reuters y ANSA

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