10 de enero 2011 - 00:00

“El peor momento de un abandono es el día después”

“El peor momento de un  abandono es el día después”
El piloto argentino de la categoría Autos, Orlando Terranova, tuvo un accidente con su BMW en el desierto chileno y debió abandonar el Rally Dakar 2011.

El mendocino contó, en el vivac, sus sensaciones después de la frustrada etapa que unió Arica con Antofagasta. «Creo que fue en el kilómetro 209, en una parte ondulada, en una pista medianamente visible pero buena. Yo creo que le hemos pegado a una piedra con la parte de atrás del auto y con los amortiguadores comprimidos saltó y dio varias vueltas. Cayó primero de mi parte y después dio varios tumbos hasta que pegó fuerte en el copiloto y quedamos mirando para el otro lado», empezó narrando. Y agregó: «Todavía no entendemos por qué el auto saltó así. Estuve viendo si había alguna piedra ahí y se ve una arrancada y marcada, pero la verdad no me esperaba que el auto saltara así en ese lugar. Nos agarró totalmente desprevenidos. No esperábamos que el auto tuviera ese movimiento. Uno cuando ve un salto, un escalón para abajo u otro subiendo sabe que puede haber algo. Acá fue acelerando, poniendo de tercera a cuarta y en ese momento saltó, dimos cinco o seis tumbos y quedó el auto mirando para el otro lado y casi destrozado».

Envuelto en una sensación de bronca y tristeza, Terranova reconoció que «abandonar un Dakar no es bueno porque uno no está cumpliendo el objetivo. Veníamos cuartos, muy cerquita de De Villiers, empujando, descontándole a Miller 30 minutos y recuperando el sexto lugar de la general. También le descontábamos a Holowczyc, no habíamos pinchado ninguna goma, veníamos sin ningún tipo de riesgos y en un momento inesperado, el auto voló».

El piloto de 31 años marchaba séptimo en la tabla general en el comienzo de esta séptima etapa, pero luego de cualquier accidente los pilotos se alegran por sobrevivir más que lamentarse por abandonar. «Viendo el auto uno dice bueno, estoy sano, no tengo nada. En todo el camino vi chicos de las motos muy golpeados, así que es muy importante que haya salido del accidente sin ninguna dolencia física», expresó «Orly».

Volvió a describir sus sensaciones: «El peor momento de un abandono es el día posterior, cuando uno corta la rutina, no se pone más el overol, no se sube al auto. Hay tristeza y un poco de frustración», reconoció.

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