20 de enero 2011 - 00:00

El PJ anti-K apura interna propia: usará boleta única

El PJ anti-K apura interna propia: usará boleta única
«El taxi empieza a andar: el que quiere, se sube». Adolfo Rodríguez Saá manotea la metáfora para justificar la premura del Peronismo Federal (PF), que ayer anunció la convocatoria a su propia interna, llamado genérico que, oficialmente, se conocerá hoy.

El texto fija un solo ítem del cronograma: los candidatos del PJ anti-K tendrán hasta la medianoche del 3 de febrero para presentar sus listas. Pero antes deberán dar una señal: la semana que viene tendrán que proponer cinco miembros para conformar la Junta Electoral.

El llamado, firmado por Rodríguez Saá, Juan Carlos Romero y Ramón Puerta, coordinadores del PF, es un paso que, sin embargo, podría sufrir retoques. En rigor, aunque Eduardo Duhalde y Alberto Rodríguez Saá se encaminan a la batalla, Mario Das Neves expone dudas.

El chubutense se quejó en estas horas de que en los últimos días sólo habló con el gobernador puntano y que, desde que brotó el apuro de la interna propia, no existió una reunión de los candidatos ni, tampoco, conversaciones puntuales con la mesa de coordinadores.

Su presencia, que la semana pasada parecía un hecho, quedó en suspenso. Das Neves avisa que no «teme» a una competencia, pero objeta que no se discutió una base programática del PF ni, tampoco, fue consultado sobre la mecánica y el calendario de la elección.

Todo, desde ayer, opera contra reloj: los plazos corren y cada sector deberá presentar una lista de congresales por cada provincia. En todo el país deberán inscribir 650 delegados. Cada distrito elegirá el doble de la cantidad de diputados y senadores nacionales que tiene.

En la provincia de Buenos Aires, por citar tres casos, se disputarán 148 convencionales. Por Capital, 56, y por Jujuy, 16. Los electos de cada provincia, que votarán por regiones -está por definirse si en 4 u 8 turnos-, desembarcarán en un congreso el 4 de junio donde se elegirá al candidato a presidente del PF.

Se usará el antiguo formato electoral o, como les gusta decir a sus promotores, el esquema de los demócratas y republicanos en EE.UU., con sus convenciones en las que se proclama al postulante que per se, o por acuerdo, tiene más congresales.

Ese método habilita ensambles y acuerdos, al punto de que el segundo y el tercero, si hubiese un tercero, podrían sumar sus voluntades y desplazar al primero cambiando en la mesa de negociación lo que se manifestó en las urnas.

El borrador de la interna propia que confeccionó la mesa de coordinación del PF prevé que la votación comenzará el primer domingo de abril, el 3, y terminará en mayo. Como está pautado que no se vote ni domingo de Pascuas ni el 1 de Mayo, si se programan ocho turnos, la secuencia concluiría el 5 de junio, por lo que tendrían que mover la fecha del Congreso.

Sobre todo porque el último turno abarcará la provincia de Buenos Aires, donde se repartirá un cuarto de los convencionales.

En estas horas, con la convocatoria confirmada, se acelerarán los contactos y las negociaciones. Se proyecta para los próximos días una cumbre de los precandidatos para definir cuestiones específicas. Una de ellas, en la que a priori hay acuerdo, es aplicar el sistema de boleta única.

Si se concreta, la interna del PF ensayará ese método que hasta ahora es inédito en el país, pero que se aplicará durante las elecciones de este año en, al menos, dos provincias: Córdoba y Santa Fe.

En el mano a mano, Duhalde, Rodríguez Saá (Alberto) y Das Neves, si no se manca en la previa, tendrán que discutir múltiples asuntos: por caso, si se abrirán mesas de votación en todo el país o sólo se hará en ciudades con más de, por ejemplo, 10 mil habitantes.

Es un recurso, propuesto por el bonaerense, para simplificar la cuestión logística. Hacer una interna nacional, según aquellos que la hicieron alguna vez, como Jorge Landau, apoderado del PJ, es una tarea titánica.

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