2 de julio 2013 - 00:00

El portero, “hostigado”

El portero Jorge Mangeri, único detenido por el crimen de Ángeles Rawson, se negó ayer a declarar ante el juez Javier Ríos y sólo se limitó a referirse a las dos ocasiones en las que asegura haber recibido amenazas.

Frente al juez, el encargado del edificio de la calle Ravignani 2360, en donde vivía Ángeles y se presume que fue atacada antes de morir, señaló que se autoincriminó en el hecho porque fue "hostigado" por policías de la zona de Colegiales. Mangeri dijo que el supuesto "hostigamiento" lo sufrió el jueves anterior a quedar detenido, y referenció a un VW Polo negro, con dos personas en su interior.

Pese a sus dichos de ayer, lo que se presume es que Mangeri será procesado hoy con prisión preventiva en la causa por "homicidio simple". "Habló de estos dos puntos y luego se negó a declarar sobre el resto del expediente, por consejo de su defensa, hasta que evaluemos toda la prueba", sostuvo Marcelo Biondi, uno de los defensores de Mangeri, quien por tercera vez consecutiva se negó a la indagatoria.

Por su parte, Miguel Ángel Pierri sostuvo que su cliente habló ante el juez sobre dos apremios, uno de ellos supuestamente ocurrido un día antes de su detención, cuando dice haber sido amenazado por dos hombres desde un automóvil Volkswagen Polo, y el otro, en la madrugada del 14 de junio pasado, cuando se autoincriminó ante la fiscal María Paula Asaro durante su declaración testimonial. Hoy el juez podría declarar el procesamiento con prisión preventiva al portero.

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