El presunto asesinato de un periodista tensa la relación entre EE.UU. y Arabia Saudita

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Versiones de prensa señalaron que los servicios estadounidenses conocían la operación contra Jamal Khashoggi, quien se cree murió en manos de un grupo de élite de la monarquía petrolera. El Capitolio podría limitar los vínculos bilaterales.

Ankara y Washington - Los servicios de inteligencia estadounidenses conocían los planes de Arabia Saudita para capturar al periodista Jamal Khashoggi, después de interceptar comunicaciones de funcionarios del país árabe, informó ayer el diario The Washington Post, mientras crecía la presión para que el presidente Donald Trump exija explicaciones sobre lo ocurrido.

The Washington Post, que citó en anonimato a una persona familiarizada con la cuestión, sostuvo que los funcionarios sauditas querían arrestar a Khashoggi y llevarlo de regreso a su país, aunque "no estaba claro si tenían la intención de interrogar al periodista o matarlo".

El periodista, que escribía para el mencionado diario, se distanció de la monarquía saudita en 2017, luego del nombramiento del actual príncipe heredero, Mohamed bin Salmán, y se exilió en Estados Unidos.

Desapareció el 2 de octubre pasado en Estambul, adonde había viajado para reunirse con su prometida turca, Hatice Cengiz, y visitar el consulado saudita para recoger documentos necesarios para su boda.

Según los investigadores turcos, Khashoggi fue cortado con una motosierra en el consulado, reveló ayer The New York Times. Al parecer, hubo al menos tres miembros de la guardia privada de elite de Salmán en el comando enviado desde Riad para "ocuparse" del reportero.

Ayer la cadena turca 24 TV difundió imágenes de las cámaras de seguridad que muestran al periodista ingresando al consulado, y también del equipo sospechoso de estar detrás de su desaparición.

En las primeras imágenes, el joven ingresa al edificio. Estacionada a proximidad se puede ver una camioneta de color negro. Las siguientes imágenes muestran una camioneta que entra en el consulado y luego sale y se dirige la residencia del cónsul que está muy cerca. Se cree que en el vehículo iba el periodista, vivo o muerto.

El caso es una intriga cada vez más densa, en la cual el presidente estadounidense, Donald Trump, está bajo presión.

Cengiz escribió una columna en The Washington Post en la que le reclamó a él que ayude a "arrojar luz" sobre la desaparición de su novio.

"Jamal es una persona valiosa, un pensador ejemplar y un hombre valiente que ha estado luchando por sus principios. No sé cómo puedo seguir viviendo si fue secuestrado o asesinado en Turquía", señaló.

El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, se declaró el lunes "profundamente preocupado" ante las fuertes sospechas de que Khashoggi fue asesinado y el secretario de Estado, Mike Pompeo, pidió una investigación "exhaustiva" que aporte transparencia.

Ayer, el mandatario hizo saber que pidió explicaciones directamente a Riad, que hasta ahora rechaza cualquier acusación. "Es una situación muy fea, que tomamos seriamente, pienso que iremos a fondo", explicó el magnate.

Analistas dicen que Trump se vio obligado a tomar posición en el caso de Khashoggi después de que medios y legisladores en el Capitolio pidieran explicaciones sobre la desaparición o muerte del periodista.

"Esta historia va a agregar tensión a las relaciones, pero principalmente en la opinión del Congreso sobre Arabia Saudita", dijo Gerald Feierstein, un veterano diplomático estadounidense que se desempeñó como embajador de Yemen.

En marzo, el Senado fracasó por poco en aprobar la restricción de apoyo a la campaña saudita en Yemen por preocupaciones sobre los derechos humanos.

Pero el senador republicano Lindsey Graham, que se autodenomina uno de los aliados más cercanos a Trump, dijo que si las acusaciones de irregularidades sauditas son ciertas, "sería devastador para la relación entre Estados Unidos y Arabia Saudita, y habría un alto precio a pagar, económicamente y de otra manera".

Arabia Saudita fue el primer destino de Trump al asumir la presidencia, y no sólo halagó entonces a su ambicioso príncipe heredero, Mohamed bin Salmán, sino que también se alió estrechamente con el reino en un esfuerzo por aislar a su rival regional, Irán.

Agencias ANSA y AFP

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