9 de julio 2018 - 21:47

El problema de la subestimación presupuestaria

El problema de la subestimación presupuestaria
Uno de los principales desafíos a la hora de elaborar el Presupuesto es estimar la inflación que se espera para el año siguiente, ya que en general, la suba de precios termina superando a las expectativas de los hacedores de política. Y este tema se ve explicado principalmente por las dificultades que tienen los agentes para realizar proyecciones en economías de una inflación elevada persistente. En un estudio del IAE Business School de la Universidad Austral, el economista Luis Fracchia sostuvo que el margen de error en 2017 y 2018 se redujo, pero que el principal problema del oficialismo fue "la subestimación respecto del fuerte impacto de los ajustes tarifarios y de la devaluación". A continuación, los puntos salientes del artículo:

En los últimos 10 años, las previsiones de inflación contempladas en la Ley del Presupuesto han presentado a posteriori una notable subestimación respecto al valor observado en la realidad.

Desde 2009 hasta 2013, la subestimación de la inflación presupuestada se condice con la manipulación por parte del Gobierno de las estadísticas de precios. Mientras que la inflación real fue en promedio 1,6 veces mayor que la presupuestada, la inflación medida por el INDEC resultó sólo 16% superior a la prevista en el Presupuesto.

En los últimos 3 presupuestos aprobados durante el Gobierno de CFK (2014, 2015 y 2016), la previsión de inflación contemplada continuó con la lógica de los años previos, contemplando de antemano valores muy por debajo de la inflación real.

En 2014, pese a la recesión económica, la inflación real resultó casi 4 veces la inflación presupuestada. Además del menor valor contemplado de antemano, colaboró el impacto de la devaluación de ese año.

El mayor error de predicción se dio en el año 2016, cuando la inflación real fue 41%, casi 3 veces la inflación presupuestada. La significativa brecha con la inflación presupuestada (14,5%) se dio como consecuencia tanto de la baja previsión realizada durante el Gobierno de CFK (Presupuesto 2016) como por el traslado a precios del impacto de la devaluación durante el Gobierno de Macri luego de la salida del cepo cambiario.

Durante los Presupuestos del actual Gobierno (2017 y 2018), la brecha entre la inflación presupuestada y la inflación real

se redujo. En promedio, la va-riación de los precios luego del período resultó un 60% mayor

que la inflación presupuestada.

Entre las principales causas del error de predicción en la inflación prevista en el Presupuesto podemos considerar la subestimación del Gobierno respecto del fuerte impacto de los ajustes tarifarios y de la devaluación.

De acuerdo con el Avance presentado al Congreso recientemente, el Presupuesto 2019 contemplaría una inflación de 17% para ese año, y de 13% y 9% para el bienio 2020-21, todos los valores en línea con las metas inflacionarias establecidas tras el acuerdo con el FMI.

Dejá tu comentario