6 de agosto 2014 - 00:00

El retorno del oso

El retorno del oso
Fue rueda para "osos" bajistas, que actuando como los verdaderos y agresivos ejemplares abrazaron las cotizaciones y las presionaron hacia abajo. Después de una jornada insulsa, apacible en los saldos finales -como el lunes-, lo de ayer recordó a los operadores que se continúa, a menos que surjan treguas temporales, dentro de las hostilidades de los negocios. Y con dos fuerzas bien opuestas en sus opiniones, seguidas de sus actitudes. Por oleadas, aparece poderosa demanda -barriendo con las ventas-, como invaden los vendedores ante cada novedad que viene de Nueva York que siembra inquietud.

Así se viene atravesando el terreno, desde la segunda parte de julio, enhebrando ahora con los primeros momentos de agosto. En el fondo nada ha cambiado, y salvo las permanentes apariciones de todo tipo de personaje en los medios se vive de suposiciones, a puro instinto, derivando en calma o en nervios repentinos.

Tampoco el exterior estuvo muy "católico" en la víspera, decayendo desde el Dow Jones a los de Europa y terminando con el 0,73% de baja en Bovespa.

El gráfico que pueda observar el lector sobre el camino de ayer en nuestro recinto será sumamente elocuente: existió un breve intento de baja y reacción, en primeros pasos del día, llegando al máximo a la hora 12 -8.321 puntos-, para desde allí ir barranco abajo y arribar al mínimo en 8.022 unidades con final de 8.030 y dejando el 3,1% de retroceso.

Diferencias de 15 aumentos por 49 papeles perdiendo cotizaciones. En líderes, claramente hubo un fuerte ataque sobre un sector -el bancario- cuyos títulos encabezaron las bajas generales del día. Desde el Francés, con el 7,3%, bajando a G. Galicia con el 7%, Macro perdió un 5,7% (cerca de él, el banco Río).

Volumen de buen calibre, rozando
$ 160 millones (proveyendo plena liquidez y asegurando la salida a los vendedores). Todo se desarrolla como entre dos fuertes legiones opuestas, que van con todo en cada jugada y a sabiendas de que -al final del entuerto- una ganará mucho, la otra lamerá sus heridas. La Bolsa... batalla.

Dejá tu comentario