El Gobierno mostró un déficit primario de $359.382 millones. Difícil desafío para Dujovne: mejorar las cuentas en 2017.
El Gobierno registró durante 2016 un déficit primario sin rentas financieras de $359.382 millones, cifra que representa un estimado del 4,6% del PBI y un aumento del 52,85% en términos interanuales. Así lo afirmó ayer el Ministerio de Hacienda, el cual destacó que "se sobrecumplió en 0,2 puntos porcentuales del PBI (un equivalente a $20.000 millones) la meta fiscal anual fijada inicialmente en el 4,8%", destacó la cartera que dirige Nicolás Dujovne a través de un comunicado.
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De todas formas el déficit primario genuino habría alcanzado el 5,8% del PBI si no hubiera sido por los ingresos generados por el blanqueo, que compensaron la menor de la recaudación de la AFIP durante el año, aportando un 1,3% del PBI. "La merma de recursos obedeció principalmente a la dinámica de la recaudación, ya que los ingresos tributarios y de la seguridad social explican más del 90% de los ingresos genuinos del sector público nacional y son procíclicos (dependen de la actividad económica, el mercado laboral, el volumen del comercio exterior, etc.)", destacó la consultora Ecolatina. Y consideró que el año pasado "no sólo jugó el contexto macro sino principalmente los cambios impositivos: la recaudación de los impuestos que sufrieron modificaciones (retenciones, Ganancias, Bienes Personales) cayó en 1,6% del PBI".
De todos modos, el Ministerio de Hacienda celebró que la menor recaudación "implicó la primera reducción significativa de la presión tributaria en más de 14 años". Para alcanzar esos $359.300 millones de déficit, el Gobierno contó con ingresos extraordinarios para el fisco de $100.000 millones, provenientes del blanqueo de capitales, que hasta diciembre rondaba presentaciones por u$s97.800 millones. Además, la cartera económica dio cuenta de que el resultado fue producto de un incremento anual en los ingresos primarios del 35,3% y un aumento del gasto primario en un 38,2% para el mismo período comparativo. A precios constantes, los ingresos cayeron el 1,6% y el gasto se mantuvo, mientras que en términos del PBI se ubicaron en el 20,4% y el 25%, respectivamente.
Por otra parte, Ecolatina destacó que "la otra fuente de aumento del déficit se dio por el lado de los gastos, que aumentaron en el 0,3% del PBI". "Los rubros que lideraron el aumento fueron las transferencias corrientes, principalmente por subsidios y asignaciones familiares", explicó. "Por su parte, la principal línea de erogaciones del sector público nacional (jubilaciones) permaneció estable en términos del PBI (9,2%) producto de una caída en el haber real y un impulso proveniente de la Reparación Histórica", agregó.
La consultora sostuvo que al "deterioro del resultado primario se le suma un aumento en el pago de intereses (de 2,1% del PBI en 2015 a 2,3% del PBI en 2016) producto de la normalización de la deuda y un uso más intensivo del endeudamiento para cerrar el programa financiero". "Las mayores necesidades del sector público en conjunto con un techo en la asistencia del BCRA al Tesoro (cayó 0,7% del PBI en 2016) redundaron en el comentado uso más intensivo del endeudamiento", señaló.
En ese sentido, Ecolatina consideró que "este punto de partida deja en evidencia que el desafío de reducir el déficit fiscal pone límites al gradualismo". "Un déficit de esta magnitud no sólo genera tensiones a la misma Administración Pública (como cerrar el programa financiero) sino que presiona fuertemente al accionar del BCRA (encargado de reducir la inflación) tanto por el lado monetario (creando medios de pago) como el cambiario (ofertando divisas en el MULC)", concluyó.
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