28 de agosto 2013 - 00:00

El rol de Irán es la gran incógnita

 Damasco - La reacción de los aliados ante un ataque debería ser limitada en caso de que aquél sea puntual, pero una ofensiva de envergadura que ponga en peligro al régimen de Bashar al Asad podría incendiar la región, afirmaron ayer expertos.

"Todo depende de la naturaleza, de la amplitud y del objetivo de una ofensiva occidental. Por el momento, pienso sobre todo en un ataque de advertencia", conjeturó Joseph Bahout, profesor de Ciencia Política en París.

"En este caso, ni Hizbulá, ni Irán irán más allá, añadió. Estos dos últimos socios son, con Rusia, los principales aliados de Al Asad.

"Podemos imaginar ataques 'laterales e indirectos', como agresiones contra la Finul (la misión de paz de las Naciones Unidas en el Líbano) o como el lanzamiento anónimo de misiles sobre Israel", añadió. No obstante, si los occidentales deciden acabar con el régimen, todo cambiaría. "En este caso, no se puede excluir una reacción extrema, sobre todo de Irán, y queda por despejarse una incógnita: la reacción rusa", señaló este experto.

Moscú dijo ayer que una intervención como ésa tendría "consecuencias catastróficas", si bien el jefe de la diplomacia, Serguéi Lavrov, afirmó que su país no tiene "la intención de entrar en guerra con nadie".

Sin embargo, para Basam Abu Abdalá, director del Centro de Damasco para Estudios Estratégicos, "si el ataque tiene lugar, esto no se parará ya que la otra parte responderá y toda la región se enfrascará en el conflicto y será una guerra regional, incluso si ninguno de los protagonistas quiere desvelar sus cartas".

Agencia AFP

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