16 de julio 2009 - 00:00

El sagaz Micheletti, con el tiempo a favor

Un vendedor de diarios mira a seguidores de Zelaya, que se pronunciaban en Tegucigalpa a favor del retorno del presidente depuesto.
Un vendedor de diarios mira a seguidores de Zelaya, que se pronunciaban en Tegucigalpa a favor del retorno del presidente depuesto.
Tegucigalpa - El tiempo corre a favor del Gobierno de facto de Roberto Micheletti que desalojó del poder a Manuel Zelaya, coincidieron diversos analistas, que alertaron también sobre el riesgo del precedente para América Latina.

Micheletti lleva ya más de dos semanas en el poder tras el golpe del Estado del 28 de junio, consolidándose día a día a nivel interno pese a la férrea oposición de la comunidad internacional. En una jugada para presionar a su enemigo Zelaya, anoche dijo que está dispuesto a renunciar si el mandatario depuesto desiste de volver a Honduras.

Este escenario transcurre mientras Zelaya trata de aumentar la tensión en pos de conseguir su restitución en el poder, con llamados a la insurrección y amenazas de romper el diálogo que se reanudaría el sábado en Costa Rica, sin visos de conseguir una rápida solución a la crisis.

«La solución se ve bastante difícil. Todavía no hay claridad en una posible salida», explicó el analista hondureño Efraín Díaz, ex diputado socialdemócrata y director del Movimiento para el Consenso Ciudadano, un organismo de conciliación política. «El paso del tiempo sólo favorece a Micheletti», que ha logrado en los últimos días mantener el orden social en Honduras, agregó.

Percepción

«Mientras más tiempo pasa, más difícil será para Zelaya volver», coincidió el político chileno Patricio Navia. Después de primeros días de bastante agitación social, las protestas a favor de Zelaya disminuyeron en Tegucigalpa y otras ciudades del país.

«La percepción política es de una consolidación del Gobierno de Micheletti. La situación está en calma y la mayoría de los sectores productivos está trabajando», señaló por su parte el cientista político hondureño Jorge Yllescas. «La única incertidumbre parece ser un eventual retorno forzado de Zelaya», que esta semana amenazó con retornar al país por cualquier medio, agregó Yllescas, para quien esta opción «es difícil».

Para Díaz en cambio sigue siendo una posibilidad, pero sólo en base a un acuerdo nacional, que se ve complejo «ya que ninguna de las dos partes cede». En este escenario, ve posible una «tercera solución», es decir, un escenario distinto a la posible restitución de Zelaya o la aceptación del Gobierno de facto.

Tercera persona

«Es posible que se busque una tercera persona para gobernar, que no esté involucrada en este conflicto», señaló. El especialista no da nombres, pero afirma que ésta «deber ser una persona no vinculada con este conflicto y que tenga una alta credibilidad».

La opción de adelantar las elecciones presidenciales, previstas para noviembre y cuya realización garantizó el Gobierno de Micheletti, no es viable para los analistas hondureños.

«Adelantar las elecciones sería un error», señaló Yllescas, porque dejaría fuera a casi un millón de electores que aún no se ha inscripto o no han renovado su inscripción.

Si el régimen de Micheletti logra consolidarse al fin y Zelaya fracasa nuevamente en su intento de regresar a Honduras, se crearía un nefasto precedente para América Latina, señaló Atilio Borón, politólogo y sociólogo argentino.

«La situación de Honduras es sumamente preocupante, porque puede convertirse en un modelo a seguir en varios países de América Latina, que muestran características similares a las de Honduras, con conflictos entre el presidente y el Congreso. Éstos podrían seguir el ejemplo de utilizar a las Fuerzas Armadas con un papel arbitral para resolver sus conflictos», opinó.

«Si se consolida el golpe en Honduras, se acaba el proyecto de Obama de replantear una nueva relación con América Latina. Sería un precedente fatídico», sumó Borón.

Agencias AFP y EFE

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