Brasilia - La decisión del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil de levantar el secreto bancario del presidente Michel Temer en el marco de un juicio por corrupción mantiene al jefe de Estado cercado por la Justicia y expuesto a críticas en el momento en que pretendía relanzar la imagen de su Gobierno.
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La decisión de levantarle el secreto por primera vez a un presidente en ejercicio de su mandato en Brasil fue anunciada el lunes a la noche por el magistrado Luis Roberto Barroso, uno de los miembros del STF e instructor del proceso en que se investiga al gobernante por supuestamente haber recibido sobornos de una empresa portuaria.
El Supremo investiga si un decreto sancionado por Temer, que alteró la ley de puertos y benefició a la empresa Rodrimar, a cambio de sobornos pagados al partido Movimiento Democrático Brasileño (MDB), que lidera el propio jefe de Estado.
Para el Gobierno, ese proceso parecía superado luego de que el entonces director de la Policía Federal, Fernando Segovia, afirmara el mes pasado en una entrevista que lo más probable era que esa investigación fuera archivada por "falta de pruebas".
La declaración anticipando la absolución generó intensas polémicas y fue una de las razones que llevaron al Gobierno a sustituir hace dos semanas al jefe de la Policía Federal pero los ministros más cercanos a Temer pensaban que el proceso no avanzaría. La decisión judicial que mantiene vivo ese proceso se produjo una semana después de que la Corte Suprema, en otro caso, incluyera a Temer entre los sospechosos en una investigación sobre los sobornos pagados por la constructora Odebrecht.
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