31 de enero 2017 - 00:00

El veto de Trump suma repudios desde Wall St. hasta Silicon Valley

Los ejecutivos, muchos de ellos cercanos al presidente republicano, defendieron la diversidad en EE.UU.

Enrocado. El presidente Donald Trump se mantiene firme en su decisión frente a las protestas. En ese sentido, su vocero, Sean Spicer, sostuvo ayer que “venir a este país es un privilegio, no un derecho”.
Enrocado. El presidente Donald Trump se mantiene firme en su decisión frente a las protestas. En ese sentido, su vocero, Sean Spicer, sostuvo ayer que “venir a este país es un privilegio, no un derecho”.
Nueva York - Los máximos directivos de importantes empresas de Estados Unidos unieron su voz a las críticas que generaron las últimas medidas migratorias del presidente Donald Trump, e incluso algunos adelantaron que desafiarán la normativa vigente contratando a refugiados.

"No es una política que apoyemos", afirmó Lloyd Blankfein, director general de Goldman Sachs, líder mundial de banca de inversión, en un mensaje enviado a sus empleados el domingo por la noche y que estaba teniendo gran eco en los medios.

Trump anunció el viernes una orden para cerrar temporalmente la entrada a Estados Unidos de refugiados e inmigrantes de siete países de mayoría musulmana, amparándose en la necesidad de proteger al país del posible ingreso de terroristas. La medida generó un caos en los aeropuertos del país y protestas públicas en muchas ciudades de parte de manifestantes que piensan que la decisión está en contra de la tradición estadounidense de recibir a refugiados y ciudadanos de otros países.

"Para que seamos exitosos, nuestros hombres y mujeres deben reflejar la diversidad de las comunidades y de las culturas en las que operamos", afirmó el CEO de Goldman Sachs al citar uno de los principios que ha venido defendiendo tradicionalmente su firma. "Eso significa que debemos atraer, retener y motivar a personas de muchos orígenes y perspectivas. Mantener la diversidad no es una opción, es lo que debemos ser", agregó el banquero estadounidense citando esos fundamentos.

Una posición parecida reflejó ayer el grupo Ford, la mayor firma del sector automotor en Estados Unidos, que destacó la "rica diversidad" que viene defendiendo esa firma dentro y fuera del país y "el respeto para todas las personas".

"Por esa razón no apoyamos esta decisión o cualquier otra que está en contra de los valores que mantiene la compañía", sostiene un mensaje dado a conocer por el director general de Ford, Mark Fields, y el presidente ejecutivo, Bill Ford.

Las críticas a Trump llueven de todas partes, inclusive de los hermanos Charles e David Koch, considerados los títeres de la derecha estadounidense que influencian a la par de los millones de dólares. La medida de Trump fue calificada como "equivocada" por ambos.

Las reacciones de los máximos directivos de firmas clave en el mundo de los negocios de Estados Unidos se suman a comentarios parecidos de importantes empresas tecnológicas que se conocieron el pasado fin de semana. "Apple no existiría sin la inmigración", aseguró Tim Cook, máximo responsable de Apple, la firma con la mayor capitalización bursátil de Estados Unidos que hace pocas semanas se reunió en Nueva York con Trump. En términos parecidos se expresó el director general de la firma Google, Sundar Pichai, quien recordó que "durante generaciones este país ha sido el hogar de inmigrantes" como uno de sus empleados afectados por la medida.

La cadena de cafeterías Starbucks no solo expresó también su oposición a la orden ejecutiva de Trump, sino que también anunció su intención de contratar en los próximos cinco años a unos 10.000 refugiados en los 75 países donde opera.

"Vivimos tiempos sin precedentes en los que se está poniendo en duda el sueño americano que nos obliga a posicionarnos y a no permanecer callados ante la incertidumbre que despiertan las medidas de la nueva Administración", afirmó el CEO de Starbucks, Howard Schultz. Por su parte, el presidente de Netflix calificó de "no estadounidense" la decisión.

Las reacciones se hicieron notar ayer con fuerza en Wall Street, poco amigo de la inestabilidad política y que ve con preocupación las señales de caos que hubo en algunos aeropuertos del país y las repercusiones políticas (ver página 7).

Asimismo, la poderosa Cámara de Comercio dijo que la política anunciada por Trump está creando confusión en compañías que tienen como empleados a residentes legales o con doble nacionalidad.

ExxonMobil, cuyo ex presidente, Jill Tillerson, está por ser confirmado como secretario de Estado, no hizo comentarios. La empresa tiene proyectos en Yemen, uno de los siete países incluidos en la medida.

Agencias EFE, AFP y ANSA,

y Ámbito Financiero

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