13 de diciembre 2012 - 20:02

El voto del interior puede consagrar o hundir sueños presidenciales

El voto del interior puede consagrar o hundir sueños presidenciales
El próximo año, las provincias se convertirán en las verdaderas protagonistas de un proceso electoral que sentará las bases de las presidenciales 2015. Más allá de las lecturas políticas nacionales que surgirán a partir de la renovación de 127 diputados y 24 senadores, el interior tendrá también su propio mapa. En efecto, 13 distritos elegirán legisladores provinciales y dos, Santiago del Estero y Corrientes, gobernador. Si bien el llamado nacional abarcará a todo el país, en el caso de los turnos locales muchos gobernadores están obligados por la Constitución provincial a definir una fecha alejada de los comicios centrales. Otros, en cambio, al estar liberados de ese límite constitucional, podrán acomodar la convocatoria de acuerdo con la necesidad -o no- de aprovechar el efecto arrastre de los votos nacionales que se derraman en favor de las candidaturas provinciales.

Por caso, ya avanzan en esta discusión Mendoza y Santa Fe. En la primera, el gobernante Frente para la Victoria que lidera Francisco «Paco» Pérez empuja un proyecto de reforma constitucional para instalar, entre otros cambios, la figura de la reelección que, como en Santa Fe, no existe. La iniciativa choca con la resistencia del radicalismo, de espalda ancha en la provincia y con dominio de la Legislatura, lo que dificulta aún más el debate de la mayoría de las normas que llegan desde el oficialismo. Los radicales (enredados también en su propia interna por la disputa entre Julio Cobos y Roberto Iglesias) están decididos a truncar cualquier plan que signifique la posibilidad de que el PJ retenga en 2015 el poder que los rojiblancos perdieron en 2003.

Sin embargo, en esta métrica de fuerzas ofrendan como condición que el peronismo incluya en esa reforma electoral la posibilidad de desdoblar las elecciones provinciales de las nacionales. Presumen que esa variante -sumada al control de un importante número de municipios- traccionaría favorablemente en beneficio de un triunfo propio sobre la fórmula del peronismo.

En Santa Fe, a la inversa de Mendoza, el Frente para la Victoria busca blindarse ante un eventual triunfo del Frente Progresista referenciado en Hermes Binner, que en 2013 buscará acceder a una banca en la Cámara de Diputados. Con ese objetivo, los legisladores del PJ santafesino aprobaron en la Cámara baja un proyecto de ley que modifica la legislación electoral con el fin de separar las dos convocatorias a las urnas.

Los comicios del año próximo, en los que la provincia renovará nueve escaños en Diputados, prometen un duelo de figuras que a esta altura ya poseen un buen caudal de votos. Además de Binner, el PRO postula al cómico Miguel del Sel, y el Frente para la Victoria piensa en Agustín Rossi como la mejor variante para darle continuidad a la representación del oficialismo en Diputados.

Las elecciones legislativas del próximo año también definirán el inicio del debate por las candidaturas presidenciales. Y, precisamente, los gobernadores serán parte determinante de esa alquimia en la que los triunfos locales aparecerán, inevitablemente, ligados a las proyecciones y a las aspiraciones de figuras como Daniel Scioli y José Manuel de la Sota, hasta ahora los únicos peronistas que no ocultan sus deseos de postularse para la Casa Rosada.

Volviendo al plano local, también los resultados en las legislaturas locales serán clave para muchos mandatarios, que intentarán quebrar los desequilibrios que surgen a partir de parlamentos donde la oposición es mayoría y tracciona contra el Gobierno. Sobraron los casos este año: en Buenos Aires, por ejemplo, el control que ejerció la oposición sobre la Cámara baja provincial complicó varios de los planes de Scioli; además del contratiempo que representó en ambas cámaras el chisporroteo entre sectores del kirchnerismo y del sciolismo. O en Santa Fe, donde por mandato constitucional el peronismo ostenta la mayoría automática por haber logrado un contundente triunfo en las legislativas provinciales, pese a haber caído derrotado en las elecciones para gobernador de 2011.

Gobernaciones

La otra gran atención estará puesta en las elecciones para gobernador que se realizarán en Corrientes y en Santiago, a destiempo de los recambios del resto de las gobernaciones, fruto de los procesos de intervención federal que signaron a esos distritos en los últimos años.

Si bien no hay todavía candidaturas oficializadas en ninguno de los dos casos, en Corrientes el radical Ricardo Colombi ya dejó claro que aspira a pelear por su reelección.

En Santiago del Estero, en cambio, el gobernador kirchnerista, Gerardo Zamora, debería pisotear la Constitución para habilitar un tercer mandato consecutivo. Sin embargo, pese a su incondicional acompañamiento al proyecto de Cristina de Kirchner, en la provincia La Cámpora ya avisó que no habrá re-reelección. Dejó trascender, incluso, que los planes de la propia Presidente son colocar a Zamora al frente de una candidatura nacional, probablemente la de senador.

Por otra parte, también amenza la continuidad de Zamora el surgimiento del frente Santiago de Todos, cuyos principales referentes son el intendente de La Banda -segunda ciudad en importancia-, Héctor Eduardo «Chabay» Ruiz, y el exsenador nacional por esta provincia y de la UCR, José Zavalía.

En el caso correntino, el exmedallista olímpico y actual intendente de la capital, Carlos «Camau» Espínola, no oculta su deseo de arrebatarle al centenario partido la única provincia que aún gobierna.

«Desde el Gobierno provincial el deseo es que yo siga en la intendencia, pero la gente en la calle me pide que vaya por la Gobernación», asegura el exregatista, de buena llegada en la Casa Rosada.

Siempre en tierra correntina, el tercero en discordia es el senador nacional radical Eugenio «Nito» Artaza, quien no ahorra críticas a Colombi, pese a pertenecer al mismo partido. Esa dicotomía podría resolverse en una interna, aunque posiblemente el cómico termine presentándose como candidato de un aparato propio con el apoyo de los radicales que quedaron fuera del gobernante Encuentro por Corrientes.

Por lo pronto, tanto Zamora como Colombi se niegan a reconocer públicamente sus intenciones reeleccionistas. Tampoco decidirán la fecha de la convocatoria hasta el primer trimestre de 2013: es una estrategia atada a la evolución de la imagen presidencial. En rigor, idéntico método calcará el resto de las provincias con posibilidad de libre maniobra constitucional.

En síntesis, será 2013 un año fundamental para la definición del futuro mapa político nacional, en el que los gobernadores jugarán un rol determinante en la definición de este proceso.

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