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Ellis, como siempre, magistralmente feroz

Easton Ellis no deja de fascinar. A los 21 años publicó «Menos que cero» y se convirtió en autor de culto. Contaba de un grupo de vinteañeros ricos de Los Angeles que, en la plenitud de los tiempos de Ronald Reagan, saltaban de mansión en mansión, de fiesta en fiesta, de cama en cama, de droga en droga. En sus vidas todo era casual, vacío, absolutamente nihilista. Clay, el protagonista, era un apático bisexual que necesitaba cualquier estimulante que lo «adrenalinizara», y su amigos, una barra de buscadores de sensaciones porque «no hay futuro». Dos escenas resultan inolvidables por su ferocidad: cuando se reúnen a ver una snuff movie (una película porno donde asesinan a la protagonista) y la violación en grupo de una chica de 12 años. A partir de esa estupenda novela se hizo una adaptación cinematográfica, protagonizada por Robert Downey Jr y Andrew McCarthy, tan censurada que se la suele pasar por televisión como apta para todo publico.
Ahora, 25 años después, luego de siete contundentes novelas que han confirmado como un estilista que radiografía los sectores altos de Estados Unidos, Ellis vuelve a sus personajes de «Menos de cero», dando vueltas de tuerca que remiten a un juego técnico tanto de Cervantes como de Coetzee, haciendo de la ficción realidad y la realidad ficción. Clay, que a los 40 años se ha convertido en un consagrado guionista de cine, comenta que la novela que alguien escribió sobre ellos («Menos que cero») fue un éxito y los retrató casi a la perfección, que a él lo puso como narrador y no escribió ni una línea. Además se hizo una mala película llena de moralina que era lo contrario a la novela. Ahora él va a arreglar las cosas, a contar la vida del grupo desde adentro. Y la vida, salvo algunos dramas, quiere parecerse a lo que fue, pero ahora todo está teñido de un carácter grotesco y melancólico, de una atontada inmadurez. Clay aspira cocaína, disfruta tener sexo con hombres y mujeres, se emborracha, y refleja de un modo cínico las fiestas de Hollywood y una existencia solitaria y vacía. Desnuda el mundo del cine y la TV, la terrorífica belleza quirúrgica, los eternos trepadores, de los distintos modos de prostitución y evasión.
Ellis es un Scott Fitzgerald despiadado, un Chandler que persigue a sus criaturas al ritmo de Elvis Costelo, un escritor que a los 28 años publicó una obra maestra, «American Psycho», y sigue ofreciendo novelas imperdibles.
M.S.

