7 de agosto 2015 - 00:00

Emblemática obra de Geretto alcanza un inmejorable equilibrio

Ana María, uno de los tres personajes de la pieza de Juan Pablo Geretto que arrancan carcajadas y también se ganan el afecto de toda la platea.
Ana María, uno de los tres personajes de la pieza de Juan Pablo Geretto que arrancan carcajadas y también se ganan el afecto de toda la platea.
"Como quien oye llover" de y por: J.P.Geretto. Dir.: A. Ciurlanti y J.P.Geretto. Vest.: S. Dinunzio. Ilum.: E. Sirlin. (Paseo La Plaza)



Producido originalmente en Rosario, este emblemático unipersonal de Juan Pablo Geretto fue sumando adeptos en el circuito teatral porteño desde su arribo a Buenos Aires en 2008. Sucesivas puestas en escena pulieron su estructura original hasta conseguir un inmejorable equilibrio entre comicidad y veta dramática. La presente versión (codirigida por Alejandra Ciurlanti) cuenta ahora con menos intermedios autobiográficos, lo que redundó en una mayor integración y dinamismo.

De la puesta rosarina, Geretto sólo conservó un emotivo monólogo en el que evoca su infancia en Gálvez (provincia de Santa Fe) y otro en el que rinde homenaje a aquellas vecinas que inspiraron a sus imponentes criaturas de ficción.

La participación del público ahora quedó acotada a una breve e hilarante encuesta sobre el amor y la fidelidad capitaneada por la romántica Ana María, una de las creaciones más exquisitas de este talentoso intérprete que llegó a la televisión de la mano de su "maestra normal".

Siempre aferrada a su mascota un pekinés consentido y quisquilloso- Ana María arranca carcajadas con sus reflexiones sobre la vida; pero a medida que expone su triste cotidianeidad y da cuenta de su fracaso amoroso se gana el afecto de toda la platea. Consigue, incluso, que todos canten el "feliz cumpleaños" a su perrito Apolo.

Los otros dos personajes no quedan a la zaga. A su manera son igual de arrebatadores aunque vayan por otros caminos: el de la violencia y el de las diferencias sociales. La iracunda Nelly es una viuda malvada que pese a visitar enfermos y acudir sin falta a los velorios, odia a la humanidad entera. Empezando por su difunto marido a quien hostiga sin piedad cuando se le aparece como espectro. Cierra el espectáculo "La madre de la Chuky", una rubia bailantera que dejó la villa por el monoblock tratando de mantener unida a una familia cuyos miembros ya pasaron varias veces por la cárcel.

"Como quien oye llover" brinda la grata experiencia de reír sin parar durante casi dos horas con un humor ácido y perspicaz. Son risas que desintoxican y llegan al alma porque detrás de ellas está el enorme talento de un artista que lleva a sus personajes hasta el delirio sin que pierdan su doliente carnadura. Para entenderlo, basta con recordar la brillante interpretación de Geretto como el autista de "Rain man", pieza en la que también fue dirigido por Ciurlanti.

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