24 de abril 2017 - 15:57

Emprender en clave femenina: ¿por qué es más difícil?

Emprender en clave femenina: ¿por qué es más difícil?
Emprender está de moda. Pero no es tarea sencilla. Implica diferentes desafíos a los que se suma la desigualdad de género.

Un estudio realizado por EY/FOMIN en 2014 da cuenta del porcentaje reducido de mujeres entre los emprendedores de alto potencial en América Latina y una tasa mayor de fracaso.

Diversos factores explicarían este fenómeno, asociados no sólo a barreras sociales sino a una autoestima débil y una identidad de género construida bajo el mandato de complacer a los demás más que en la autorrealización.

Muchas mujeres, sobre todo si tienen hijos, barajan la opción de emprender por la flexibilidad horaria. Si bien el manejo del tiempo puede ser más flexible, sobre todo en un inicio, el emprendimiento debe ser eje de vida.

La matriz androcéntrica aún hoy define una división de tareas en que la mujer es todavía la principal responsable de lo doméstico y el hombre el principal proveedor, centrando su proyecto fuera del hogar.

Complacer, atender y cuidar hacen a la constitución inconsciente de la identidad femenina, viviéndose la búsqueda del propio proyecto desde un lugar de culpa.

La energía de logro puesta en el proyecto personal es aplaudida en los hombres y cuestionada en las mujeres, generando en ellas miedos adicionales que se suman a los propios de arriesgarse a emprender.

Trabajar sobre estos condicionantes de género es imprescindible para aumentar la probabilidad de éxito de sus proyectos.

(*) Fundadora y directora de Binden Group

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